Blogia
Panfleto LAETUS

El hombre que aprendió a ladrar |Mario Benedetti|

El hombre que aprendió a ladrar |Mario Benedetti|

Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desaliento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había impulsado a ese adiestramiento? Ante sus amigos se autoflagelaba con humor: «La verdad es que ladro por no llorar.» Sin embargo, la razón más valedera era su amor casi franciscano hacia sus hermanos perros. Amor es comunicación. ¿Cómo amar entonces sin comunicarse?
 
Para Raimundo representó un día de gloria cuando su ladrido fue por fin comprendido por Leo su hermano perro, y (algo más extraordinario aún) él comprendió el ladrido de Leo. A partir de ese día Raimundo y Leo se tendían, por lo general en los atardeceres, bajo la glorieta, y dialogaban sobre temas generales. A pesar de su amor por los hermanos perros, Raimundo nunca había imaginado que Leo tuviera una tan sagaz visión del mundo.
 
Por fin, una tarde se animó a preguntarle, en varios sobrios ladridos: «Dime, Leo, con toda franqueza: ¿qué opinas de mi forma de ladrar?» La respuesta de Leo fue escueta y sincera: «Yo diría que lo haces bastante bien, pero tendrás que mejorar. Cuando ladras, todavía se te nota el acento humano.»

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

7 comentarios

Amkiel -

Le serán dados, ojalá.

Karen Irlanda Hernández S. -

hOla!
está muy padre ese cuento.. además de breve... muy interesante!
me encató!

¡saludos a Mario!

^_^

Amkiel -

Deberíamos hablar sin mordernos.

Emma -

Deberíamos ladrar en vez de hablar?

Amkiel -

[Wara] Ese algo que permanece es casi todo. Es decir, somos mayormente animales y sólo un poco humanos.

[AlmaLeonor] ¡Buf, buf! (te respondo en inglés).

AlmaLeonor -


¡¡¡¡GUAUUUUU!!!!!!!

Wara -

Siempre nos delatamos, ¿verdad? Siempre hay algo que permanece, que asoma pese a nosotros mismos para recordar lo que fuimos o de dónde procedemos.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres