Blogia
Panfleto LAETUS

Las abarcas desiertas |Miguel Hernández|

Las abarcas desiertas |Miguel Hernández|
Cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
 
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
 
Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas vacías.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

4 comentarios

Amkiel -

Cuidaré de ellos (los deseos y los pies), que quiero llegar lejos.

Edda -

Gracias, cuida de ellos así de bien y se quedarán contigo el resto del año. Pero hazme un favor, no descuides tus pies :)

Amkiel -

Lo estaban, aterecidos de frío. Puse las abarcas junto el fuego y, cuando los deseos se durmieron plácidos, me fui al monte descalzo.

Edda -

Mañana cuando te levantes, mira bien entre la escarcha de tus abarcas, pues seguro que están llenas de buenos deseos, que te mando desde aquí.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres