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Panfleto LAETUS

Vigésimo segunda reflexión |Francesco Alberoni| [fragmento]

Vigésimo segunda reflexión |Francesco Alberoni| [fragmento] Tengo ante mi una carta: «Soy divorciada, con un buen trabajo, no tengo ningún gran amor, no tengo hijos, no tengo ni siquiera padres a los que acudir. Mi vida no es infeliz, por el contrario, está llena de intereses y gratificaciones. Sin embargo, a veces, me pregunto si no soy la personificación de un cierto tipo de egoísmo y de avidez. Entonces me respondo que esta pregunta es sólo el efecto del más estúpido condicionamiento femenino al sacrificio. Las mujeres fuimos educadas desde la infancia durante siglos con la idea de prodigarnos por alguien. En cambio, yo no tengo hijos, no tengo marido, no tengo a nadie por quien afanarme hasta la extenuación y por quien sufrir. Pero el viejo condicionamiento sigue obrando y me hace sentir culpable. Un varón, educado para afirmarse en el mundo, para pensar sólo en sí mismo, no sentiría nada parecido. Estaría feliz y contento, y basta».
 
Es el egoísmo que trata de justificarse. Algo que hacemos todos, por turno, varones y mujeres, en el intento de legitimar moralmente el interés exclusivo por nosotros mismos. Sin embargo, es un intento que fracasa. Ese sentimiento de culpa, esa sensación de aridez y de vacío que la mujer dice sentir es la prueba de que tampoco su justificación se sostiene. La verdad es otra, elemental y evidente: que todos los seres humanos, mujeres y hombres, tenemos una extraordinaria e implacable necesidad de dedicarnos a algún otro, a alguna otra cosa. Que no podemos tomarnos a nosotros mismos como objeto de amor, de interés y de preocupación: necesitamos dedicarnos a una mujer, a un amante, o bien a una empresa, a un partido, a un libro, acaso incluso sólo a un perro o un gato. En cualquier caso, a algo exterior a nosotros, que no es nuestra persona individual. (...) Una vida que no está “dedicada” carece de sentido.
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8 comentarios

Amkiel -

Y yo el segundo, cuarto, sexto y, ahora, octavo.

vladimir -

soy el septimo ps ahora si

Amkiel -

A menos que se quede sin destino al cruzarse un gato en su camino, da igual el color.

Gatamaula -

Nunca el ratón confía en un solo agujero su destino

Amkiel -

En todo caso "presunto culpable" pues no hay pruebas aunque los demás celebren el juicio alrededor nuestro todos los días.

canela -

Tengo amigos/as a los q cuido, un trabajo sacrificado al q le dedico tiempo, unos padres a los q admiro, un hermano q me saca de quicio, amantes a los q mimo, un perro q saco a pasear, una casita q me quita la vida, y aunq parezca mentira, tengo tiempo para sentirme culpable cada día.

Amkiel -

La amistad y el tiempo, sumados se multiplican.

Edda -

Siempre hay un amigo a quien "dedicar" tu tiempo. Los amigos están ahí, cuando no hay nadie más, para darle sentido a tu vida.
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