Blogia
Panfleto LAETUS

Las amantes de Roberto |Laura Mañá|

Las amantes de Roberto |Laura Mañá|

Siempre llegué tarde en mi vida...
 
A mi marido, Roberto, le gustaban mucho las mujeres. No las amaba, sólo las deseaba, pero eso lo comprendí más tarde, cuando dejé de desearlo. Roberto tenía muchas aventuras, acostarse con otra mujer era un acto reflejo, una necesidad de sus instintos. Eso también lo comprendí más tarde, cuando dejé de acostarme con él. El sexo de unas horas era, para mí, una noche de amor entregada a una extraña; pero el amor estaba lejos de todo aquello. Eso lo supe cuando dejé de amarlo. Descubrí la independencia entre amor y sexo cuando dejó de ser importante la relación entre los dos conceptos.
 
Siempre llegué tarde en mi vida. Eso me dijo Roberto momentos antes de mi muerte; era cierto, hasta para morir había llegado tarde. Me condené a vivir sin que nadie lo supiera. eso me lo dijo Dios: «Lo siento, Raquel, pero es demasiado tarde para morir. Ahora tendrás que buscarte la vida». Dónde estaría yo entonces. Sin un lugar para mí ni en la vida ni en la muerte, expulsada de los límites, en una especie de paréntesis vacío. Necesitaba existir en un espacio en el que no pudiese volver a llegar tarde. Me convertí en el tiempo de Roberto, en sus citas, en su reloj, en su trabajo. Su vida era cuestión de tiempo. Sus aventuras también.
 
Cada vez que Roberto salía con alguna mujer decía que se iba a consolar a su amigo Miguel. Entonces yo sabía que Roberto tenía una primera cita. Cuando Miguel había peleado con su jefe, quería decir que Roberto se acostaría con esa mujer por primera vez y llegaría de madrugada; y cuando se mencionaba la palabra «depresión», sabía que no vendría a dormir. Con los cambios de ánimo de Miguel, fui conociendo las distintas etapas de la vida sexual de Roberto. Cuando Roberto volvía a casa yo le preguntaba sobre el estado anímico de Miguel. Si Miguel estaba mejor, sabía que la mujer con la que había estado no le gustaba mucho y probablemente no volvería a verla. Cuando Miguel estaba mal habría una segunda cita y cuando Miguel deseaba suicidarse, sería una aventura que duraría algunos días.
 
Había aprendido a vivir el tiempo de Roberto, pero en una ocasión Miguel llevaba deprimido tres meses. Entonces hablé con él:
- Miguel ya lleva demasiado tiempo deprimido, ¿no te parece?
- Sí -dijo volteando la cabeza para no mirarme.
- Es una depresión especial, ¿no es así?
- No, en realidad sólo necesita tiempo.
 
¡Allí estaba yo llenando sus horas...!
 
- Hoy he visto a Jacinta, la mujer de Miguel. Realmente su relación no funciona.
 
Roberto me miró asustado.
- Miguel no está casado.
- A partir de ahora sí lo está -afirmé serena.
- ¿Y durante cuánto tiempo lo estará? -preguntó casi recriminando mi complicidad.
- Eso depende de ti.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

Amkiel -

No fue demasiado tarde porque aceptó la situación y decidió jugar al mismo juego con la intención de terminar la partida.

KARLA ADI¢¾ -

WOOOOOOOOOAUU
ENCERIO QUE .
¢®¢®¢® QUE PADRE PENSAMIENTO ¢®¢®¢¯
ENCERIO QUE ME DEJO MUDA
POR LO QUE PASA A ESTA JOVEN PERO LO BUENO QUE SE QIO CUENTA DE LO QUE PASABA PERO LASTIMA PORQUE FUE DEMASIADO TARDE
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres