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Panfleto LAETUS

La rana que no sabía que estaba hervida |Olivier Clerc|

La rana que no sabía que estaba hervida |Olivier Clerc| Una rana nada en una cazuela. Si empezamos a calentarla a fuego muy lento, la rana apenas se dará cuenta; con el calor empezará a perder fuerzas y, cuando quiera escapar, le será imposible: pronto estará hervida. Si por el contrario lanzamos al batracio sobre un recipiente con agua hirviendo, de una zancada habrá saltado fuera esquivando el peligro. Conclusión: ojo con los procesos de deterioro sutiles, muchas veces, inmersos en ellos, no sabemos reaccionar hasta que ya es demasiado tarde.
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4 comentarios

Amkiel -

Vaya con los micromachismos que opino aparecen cuando se pierde el respeto por la dignidad de la persona amada. Pueden no notarse pero sus efectos son devastadores.

Eider -

He ojeado un poquitín el libro del que está extraído este comentario y aunque no hace referencia a los mismos temas, siempre me recuerda un artículo de Luis Bonino Méndez, titulado "LAS MICROVIOLENCIAS Y SUS EFECTOS, claves para su detección". El enlace es muy largo, pero buscando por microviolencias se encuentra fácilmente.

B.J.

Amkiel -

Si tuviese la certeza de que nada de lo que hiciese serviría para salvarme, pediría unas sales de baño y una esponja.

Edda -

Si huir del peligro fuera tan fácil como dar una zancada yo la daría, pero si haga lo que haga no va ha servir para salvarme, preferíria morir lentamente sin enterarme. ¡Jo! que drástica me he puesto.
La rana muy simpática y me encantan las rosas.
Un beso.
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