
Un día la Belleza y la Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron: «Bañémonos en el mar.»
Se desnudaron entonces, y nadaron en el agua. Luego Fealdad volvió a la playa y se puso las ropas de Belleza, y se marchó.
También Belleza salió del mar: al no encontrar su ropa, como era demasiado tímida para estar desnuda se puso la ropa de Fealdad, y siguió su camino.
Y hasta el día de hoy hombres y mujeres confunden a una con otra.
Pero hay algunos que contemplan el rostro de la Belleza y saben que no lleva sus ropas. Y otros que conocen el rostro de la Fealdad, y sus ropas no les engañan.

Jo, qué buenísimo; y lo de Saramago, también (qué razón tiene...); y la respuesta que me has dado...; ¡qué risa! Hoy realmente te has autosuperado, Amkiel (para mi gusto...).
Besazos
Malicia Cool
Hola, que tal
muy interesante tu blog,
es para verlo muchas veces al día, muy inspirador...
Te he dejado en la lista de imprescindibles de mi blog, espero no estés en desacuerdo.
Saludos
Jorge_MaturanaCreo que no vale sólo con contemplar, la vista puede engañarnos a veces, sin embargo el uso de la palabra nos pierde. Es Entonces cuando nos desnudamos, cuando decimos lo que pensamos.
Edda
[Malicia Cool] Gracias, se hace lo que se puede atendiendo a las limitaciones que implica ser tan listo y guapo como yo, modestia aparte, muy aparte.
[Jorge Maturana] Estoy encantado de aparecer enlazado en TH3 SI6N, muchas gracias. Te visitaré con más calma.
[Edda] La contemplación también se puede realizar con los oídos. De todas maneras, hay que quitar las palabras para desnudar el alma, pues tanto la visten como la esconden.
Amkiel
Amkiel, es una historia muy bella.
"Mi fea, te amo por tu cintura de oro,
mi bella, te amo por una arruga en tu frente,
amor, te amo por clara y por oscura".
(Neruda, Soneto XX)
WaraSiempre andamos queriéndonos engañarnos, no sería mejor vivir y dejar que los demás se engañen ellos solos.
Besos.
Anónimo