Panfleto
LAETUS

La guinda

De los buenos sentimientos nace la mala literatura. |Julio Cortázar|

Temas

Otros mundos

Viñeta de JRMora

Humor Gráfico diario de JRMora.com

Legión del Espacio

La Legión del Espacio

Astronomy Picture

Archivos

· Made in Barcelona ·

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.

Vetllades de San Petersburg |Joseph de Maistre| [fragment]


20070505174422-vetllades-de-san-petersburg.jpgNo hi ha ni un moment en què un ésser vivent no sigui devorat per un altre. Pel damunt d’aquestes nombroses espècies animals hi ha l’home, la mà destructora del qual no perdona cap ésser vivent; mata per alimentar-se, mata per vestir-se, mata per guarnir-se, mata per atacar, mata per defensar-se, mata per instruir-se, mata per matar (...). Quin ésser exterminarà aquell que ho extermina tot? És l’home qui té l’encàrrec de matar l’home.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 5 comentarios.
  • 01/06/2007 21:09
  • El arte de vivir |José Luis Sampedro|


    20070602195324-el-arte-de-vivir.jpgHace muchos años, cuando aquellas hermosas tierras apenas empezaban a ser la Costa del Sol, salí de Málaga en coche con dos amigos camino de un Gibraltar que entonces vivía con sus negocios de siempre y recibía turistas sin problemas. Era una hermosa mañana de junio, con el sol todavía muy bajo y una brisa marina deliciosa.
     
    Al llegar a Estepona nos apeteció un cafelito y paramos en una plaza pero, al ser domingo, todo estaba cerrado, incluso los bares. No había gente a la vista. Sólo a la puerta de cierto café, desde una de las sillas dejadas fuera durante la noche, nos contemplaba un hombre ya anciano, pero de torso erguido, rostro de cuero y ojillos vivos bajo el sombrero redondo.
     
    Todo era quietud, como suspendido en el tiempo, sin más ruido que el susurro de una fuente y el chirrido de los vencejos rasgando el aire con su vuelo quebrado. Íbamos ya a marcharnos cuando nos retuvo el sonido del cierre metálico del café al ser levantado desde dentro. En la puerta apareció un camarero que miró cómo nos acercábamos. Luego advirtió al viejo sentado y le habló. Pude escuchar la siguiente lección de buen vivir:
     
    -¡Vaya, señor Fraswuito, a los buenos días! ¿Cómo usté hoy tan pronto levantao y en domingo?
     
    -Ya ves tú, por eso. Como no tengo ná que hasé, he salío más temprano pá gosé.
  • Tema: C U E N T O S
  • No hay comentarios. Comentar.
  • 02/06/2007 19:42
  • Vida honesta y ordenada,... |José de Letamendi|


    20070603124507-vida-honesta-y-ordenada.jpg
    Vida honesta y ordenada,
    usar de pocos remedios
    y poner todos los medios
    en no apurarse por nada.
    La comida, moderada,
    ejercicio y diversión,
    beber con moderación,
    salir al campo algún rato,
    poco encierro, mucho trato
    y continua ocupación.
  • Tema: P O E M A S
  • Hay 6 comentarios.
  • 03/06/2007 12:40
  • · El Mètode Grönholm |Teatre Poliorama| ·


    20070603225822-el-metode-gronholm.jpgLa obra El Mètode Grönholm de Jordi Galceran es lo más parecido a morirse de risa mientras te apalean, es decir, algo increíble. Y aunque trata de un proceso de selección para un cargo ejecutivo de alto rango, a continuación voy a dejar volar mi pluma sobre las relaciones laborales que nada tienen que ver con las relaciones humanas, pues son interacciones entre elementos de producción, simples de cuantificar y fáciles de sustituir. Para la empresa somos piezas jugando en un tablero que no es nuestro, a un juego del que desconocemos las reglas salvo que cualquier mal movimiento nos puede eliminar. Esforzarse es loable, fijarse objetivos de superación personal también, pero prostituir nuestro intelecto para que los demás se alegren de que nuestra buena gestión suponga beneficios para la empresa es vil, porque por el camino quizá quedó un proveedor casi arruinado, unos operarios extenuados y un cliente engañado. Como no estoy de cara al público, nadie me felicitará por ser amable pues esa no es mi función, ni me tomarán en serio si sonrío cuando doy una orden. En cualquier caso, la obra de teatro tenéis que verla o quedáis despedidos.
     
    [Libreto de Jordi Galceran] La idea de l’obra neix d’una anècdota real, fa un temps, a Madrid, dins d’una bossa d’escombraries es van trobar un seguit de sol·licituds de treball per a una cadena de supermercats. Un dels empleats del departament de personal hi havia anotat les seves impressions sobre els candidats: “extranjero gordo”, “ésta no, por gitana y por fea”, “gordita con granos”, “está como una regadera, padre alcohólico”... Aquell empleat, emparat per la sagrada missió que li havia estat encomanada, es va creure amb dret a posar per escrit totes aquelles bestieses. El fet de tenir el poder per concedir o no un lloc de treball el legitimava per ser cruel, masclista, xenòfob. Vaig imaginar les noies que aspiraven a ser caixeres d’aquell supermercat intentant donar una bona imatge d’elles mateixes davant d’aquell individu, fent i dient el que creien que s’esperava d’elles, les vaig imaginar disposades a suportar fins i tot petites humiliacions per aconseguir aquell treball que necessitaven... I això és el que fan, fins a l’extrem, els personatges de El Mètode Grönholm, perquè no importa qui som ni com som, el que compta és l’opinió que els altres, espectadors de la nostra vida, dedueixen de l’aparença. La nostra autèntica identitat no interessa a ningú, ni tan sols a nosaltres mateixos.
     
    El Mètode Grönholm té certs punts de contacte amb una de les meves anteriors obres, Paraules encadenades. Totes dues parlen de la crueltat. Si en aquella es prenien com a paisatge les relacions sentimentals, en aquesta, la crueltat es manifesta en les relacions laborals. I ho fa en un dels processos més cruels que es viuen en aquest àmbit, en una selecció de personal. La trama és simple. Els quatre últims candidats a obtenir un càrrec executiu en una important multinacional són reunits per ser sotmesos a les proves finals del procés de selecció.
     
    La idea del joc com a metàfora de les relacions humanes, sempre present a les meves obres, es converteix en aquesta en un referent absolut. Formalment, la peça juga a tots els nivells possibles: els personatges juguen entre ells i l’espectador és convidat a participar en aquest joc, a intentar descobrir la veritable personalitat dels aspirants, a descobrir on és la veritat i on és la mentida, si això és possible.
     
    Totes les proves a què són sotmesos els personatges, per increïble que pugui semblar, estan inspirats en tècniques autèntiques de selecció de personal, documentades en manuals d’especialistes en la matèria. El que fa l’obra és dur-les fins a les darreres conseqüències, sense amagar la comicitat, l’absurd i la inclemència que porten implícites.
     
    D’aquests petits efectes col·laterals del lliure mercat és del que parla aquesta comèdia.
  • Tema: E V E N T O S
  • Hay 2 comentarios.
  • 04/06/2007 12:42
  • El pensamiento único |Ignacio Ramonet| [fragmento de entrevista]


    20070605224009-el-pensamiento-unico.jpgSabemos cómo se ha gestionado y desarrollado eso que hemos llamado el pensamiento único o pensamiento cero del que habla José [Saramago: “El pensamiento único, ni siquiera es pensamiento. Es más o menos, el pensamiento cero. (...) Ni siquiera nos referimos a un pensamiento único, como el que se instaló, por ejemplo, en la Alemania nazi. Ellos tenían un pensamiento único, equivocado y criminal, con las consecuencias que se vieron y las raíces conocidas. Ahora no. Ahora, sencillamente, no se piensa, domina el pensamiento cero. La aceptación de lo que existe sin criticarlo, sin intentar cambiarlo. Todos esperan que al día siguiente alguien proponga lo que hay que hacer y pensar, pero al día siguiente dirán «Sigo pensando en nada».”]. Hay que remontarse cronológicamente a la caída del muro de Berlín en el 89 y a la desaparición de la Unión Soviética en el 91. En ese momento, entre 1991 y el 1995, globalmente asistimos a la crisis ideológica más aguda y a la desesperación del pensamiento crítico. Se trata de un mazazo que, de una manera o otra, recibe, digamos, la izquierda en general. Aunque en definitiva, sobre todo en Occidente, la gente se mostraba extremadamente crítica con respecto a la Unión Soviética, en general, y con respecto al stalinismo, en particular. Vivimos un verdadero shock, a pesar de que todo el mundo podía desear esos acontecimientos, en la medida que las sociedades del Este parecían rechazar de manera colectiva y radical lo que había sido el socialismo en todos sus aspectos. No sólo en sus aspectos más autoritarios, más brutales, sino en todos sus aspectos.
     
    Evidentemente eso no sólo acongoja a la izquierda sino que la paraliza. Se paraliza la izquierda en el sentido más pleno de la palabra, no sólo la izquierda política, sino también la intelectual. Ése es el momento. En ese vacío crítico se establece, finalmente, la idea de que hemos llegado al final de un largo enfrentamiento. La Guerra Fría termina ante nuestros ojos con la victoria de un bando y la derrota del otro. ¿La victoria de quién? No se la puede arrogar el capitalismo, en su sentido más abstracto, sino un conjunto de ideas, una ideología en el sentido propio de la palabra, una arquitectura, una armazón de ideas que dominarán, esencialmente, el campo económico.
     
    Triunfa una idea (lo he dicho frecuentemente), que no resulta tan contraria a lo que el marxismo sostuvo durante mucho tiempo y que Lenin condensó al afirmar «La economía es política concentrada». De repente tiene razón Lenin, y la noción de que la economía va y debe condicionar el resto de las políticas triunfa, pero en versión capitalista. ¿Qué tipo de economía impera? Se elige un modelo bien preciso, el neoliberal, que llega al poder al final de los años 70. La primera experiencia internacional se ensaya en Chile, por los Chicago Boys, al amparo de la dictadura de Pinochet. Aplican la política monetarista que Milton Friedman había desarrollado en la Universidad de Chicago y que toma el poder en 1979 en Gran Bretaña con la señora Thacher y en EE.UU. en 1980 con Ronald Reagan.
     
    Globalmente la idea del neoliberalismo ¿cuál es? José [Saramago] hablaba de ello ayer. Todo su proyecto se concentra en la reducción del Estado, de todas las políticas keynesianas que se han hecho hasta ahora. Ya sea desde la derecha o desde la izquierda, parece obligado abandonar las políticas de organización que contemplan al Estado como el actor económico importante, papel que ahora ya sólo corresponde a la empresa privada. Un paradigma general organiza las sociedades. No se trata de la idea de progreso o de cohesión social, sino del paradigma del mercado, la energía del mercado... Y las soluciones que aporta el mercado se hacen corresponder, en realidad, con las que desea la sociedad. El mercado, esa mano invisible, se adorna de una serie de ideas concretas: lo colectivo ya no importa ante lo individual; las exportaciones resultan más importantes que el consumo nacional; la moneda debe ser fuerte y nunca mostrarse débil; el presupuesto del Estado debe reducirse al máximo; no puede haber déficit, etc. Todo este corpus de ideas se impone al conjunto de la sociedad.
     
    Cuando digo el conjunto de la sociedad me refiero a que en ese momento también la izquierda suscribe esos dogmas; es verdad que adaptados, adornados... Se erige una especie de v... _____leer+_____
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 10 comentarios.
  • 05/06/2007 22:32
  • · TOKIO BLUES (Norwegian Wood) |Haruki Murakami| ·


    20080319223628-tokio-blues.jpgHe terminado de leer TOKIO BLUES (Norwegian Wood), de Haruki Murakami, antes de suicidarme. Temía morir antes de llegar al final, lo cual sería una pérdida irremediable, desconocer el final, claro. Pero aquí estoy y, la verdad, tampoco me tienta mucho ahora eso de cortarme un árbol o colgarme las venas, o algo así, que no domino mucho esas técnicas, más que nada por falta de práctica. Y hablando de árboles, me estoy yendo por las ramas en lugar de comentar que este libro me ha gustado mucho, demasiado, aunque recordarlo me pone triste, qué se le va a hacer, no es precisamente un libro que deje indiferente. En cualquier caso leedlo teniendo alguien querido al lado para que os pueda abrazar cuando sea preciso.
     

    Norwegian Wood (This Bird Has Flown) |The Beatles|
     
    I once had a girl,
    or should I say, she once had me.
    She showed me her room,
    isn't it good, norwegian wood?
     
    She asked me to stay and she told me to sit anywhere.
    So I looked around and I noticed there wasn't a chair.
     
    I sat on a rug, biding my time,
    drinking her wine.
    We talked until two
    and then she said, “It's time for bed”.
     
    She told me she worked in the morning and started to laugh.
    I told her I didn't and crawled off to sleep in the bath.
     
    And when I awoke
    I was alone, this bird had flown.
    So I lit a fire,
    isn't it good, norwegian wood?

     

    Madera Noruega (Esta chica ha volado)
     
    Una vez tuve a una chica,
    ¿o debería decir que ella una vez me tuvo?
    Me enseñó su habitación,
    ¿no es bonita?, madera noruega.
     
    Me pidió que me quedará y me dijo que me sentara en cualquier sitio.
    Así que miré alrededor y me di cuenta que no había ninguna silla.
     
    Me senté en una alfombra,
    esperando mi momento, bebiendo su vino.
    Hablamos hasta las dos
    y luego dijo “es hora de irse a la cama”
     
    Me dijo que trabajaba por la mañana y comenzó a reírse.
    Le dije que yo no, y gateé hasta el cuarto de baño para dormir allí.
     
    Y cuando desperté
    estaba solo, la chica había volado.
    Así que encendí un fuego,
    ¿no es bonito?, madera noruega.
     

  • Tema: L I B R O S
  • Hay 10 comentarios.
  • 06/06/2007 21:29
  • El parroquiano y el cura |Popular (Ancares)|


    20070604165500-el-parroquiano-y-el-cura.jpgSe dirigía un cura andando de una a otra parroquia, y como no logró atravesar el río porque bajaba muy crecido, se acercó junto a un parroquiano, que coincidió estar en aquel momento echando el agua a un prado, y le dijo:
     
    - ¡Ay señor Ángel! Si me hiciese un favor... Quiero decir misa en la otra parroquia y no pude vadear el río. ¿Podría dejarme su burra?
    - Sí hombre, sí -le contestó el labrador-. A pesar de que yo no soy hombre de misa, me agrada hacer favores a los clérigos para que el día de mañana intercedan por mí. Y como la burra resiste bien, podemos pasar los dos en ella.
     
    Así pues se subieron los dos a la burra, y cuando se encontraban en mitad del río, empezó el cura a rezar pues ya el agua le llegaba a la sotana.
     
    - ¡Ay señor cura, carajo! -le dijo el labrador-: no rece que esta burra es muy religiosa, y como se arrodille, vamos los dos a tomar por el culo.
  • Tema: C U E N T O S
  • Hay 7 comentarios.
  • 07/06/2007 20:56
  • CRÒNICA |Miquel Martí i Pol|


    20070608173910-cronica.jpg
    Aquest any serà bo per a tota
    mena d’afers: ho diuen els diaris.
    (Si puges al terrat prop de migdia
    hi trobaràs la casada del quart
    que pren el sol sense sostenidors.
    És joveneta encara i té els pits durs
    i una mirada blana, acollidora.)
    Aquest any serà bo per a tota
    mena de liaisons, perquè els pobres encara
    no s’hauran revoltat i en algun lloc remot
    esclatarà una guerra, programada
    per liquidar sobrants de gent i d’armes.
    Serà un bon any de pluges, aquest any,
    any de collites grasses, abundoses,
    i d’abundosos, grassos beneficis,
    que permetran als rics de practicar
    la caritat sense posar en perill
    la integritat de llurs hisendes.
    Naixeran cent poetes, aquest any,
    i vindran menys turistes, tal vegada
    perquè el sol ja no escalfa com abans
    o perquè al mar no hi queda cap sirena.
    Desmesurats i obscurs, els endevins
    prediran les desgràcies de sempre,
    i els bons, com de costum, predicaran
    la resignació i la concòrdia.
    La primavera serà dolça i breu
    i la tardor allargassada i tendra,
    i moltes noies sentiran que els bat
    la sang amb una força inconeguda
    i es llançaran a fer l’amor
    amb un fresc i agressiu entusiasme.
    No es preveuen miracles, aquest any,
    ni grans migracions, ni terratrèmols
    massa devastadors, ni cap d’aquelles
    disbauxes col·lectives que somouen
    els fonaments de l’ordre.
    Hi haurà morts a balquena, tant se val,
    però morts casolans, subsidiaris,
    i quatre morts il·lustres, que dissolts
    entre la massa amorfa passaran
    sense pena ni glòria.
    Serà un any com els altres, aquest any,
    amb els mateixos dies, els mateixos
    desenganys, i alegries, i sorpreses,
    i vents i calmes i captards i aurores;
    un any d’aquells que només el record
    pot convertir, fal·laç, en una estranya
    papallona; un any, per dir-ho clar,
    com l’any passat, i l’altre, i l’altre, i l’altre...
  • Tema: P O E M A S
  • No hay comentarios. Comentar.
  • 08/06/2007 17:37
  • Filosofía del altruismo |Rafael Barrett|


    20070604133207-filosofia-del-altruismo.jpg

    I


     
    El análisis de un caso particular es pretexto excelente para elevar la idea a una región superior en donde encontremos la clave de todos los problemas análogos. En la polémica sobre Napoleón he cedido gustoso a Casabianca la ventaja de los últimos cañonazos, y, habiendo sobrevivido a ellos, aprovecharé la oportunidad de explicar cómo se arraigan mis juicios en un substratum filosófico.
     
    No se asuste el que lea: no seré necesariamente árido y pedante. No entiendo la filosofía al estilo profesoral. Creo que todo ser vivo tiene la suya, y tal vez todo cristal y todo átomo. Para mí no se trata de una ciencia, sino de la trayectoria que sigue el centro de gravedad de nuestro espíritu. Claro, cuanto más nos instruyamos, menos inhábiles seremos para retratar la marcha de nuestro firmamento interior. Cuanto más rico sea nuestro arsenal de expresión, nuestro catálogo de conceptos, imágenes y voces, menos opacos seremos a la mirada ajena. Estudiemos pues y experimentemos, pero no atribuyamos demasiado alcance a lo que traigamos de fuera. Lo de adentro es lo que importa, y eso no se aprende. Que lo haya y que lo descubramos, he aquí lo esencial; lo demás es accesorio. Los gritos más profundos de la vida han salido de hombres ignorantes. ¡Cuántos de esos gritos sublimes resuenan en nosotros aún, sin que podamos saber quién los lanzó! Vivimos de los genios anónimos mucho más que de los oficiales. Así nuestra industria y nuestra civilización toda vienen del fuego, arrebatado a la naturaleza por un desconocido titán prehistórico, mientras que la inmortalidad de ciertos clásicos no es sino la inmortalidad del pergamino. ¡Oh estupideces que el mármol hizo eternas! El aspecto físico de las cosas es el final de una serie, el término de una degradación. Lo real es invisible, y en cada uno de nosotros hay un mundo secreto.
     
    Los místicos han sido los exploradores de ese mundo. Algunos se perdieron en él, otros lograron regresar y compusieron informes y oscuras descripciones de las playas que habían visto. Nuestro lenguaje, fabricado para la acción bajamente utilitaria, empapado de egoísmo y de lógica, es poco apropiado para traducir lo real. Por eso el misticismo se reduce a una experimentación interna, de seguro la única positiva, pero casi siempre inefable. Además, si bien la totalidad de los hombres están en contacto material con lo que les rodea, son muy raros los que estuvieron, siquiera un instante, consigo mismos. Nos ignoramos; el universo nos ha sido inútil. Llenos de tristeza, entregamos a la muerte nuestras almas intactas.
     
    Para el que se asomó a los abismos de su propio ser, y sospechó las mejores posibilidades del destino, nada hay tan absurdo y repugnante como el afán común de acumular en exceso las energías exteriores. Aparece aquí la ruin noción de la propiedad. El avaro se figura que posee su oro; el guerrero, que posee sus soldados; el patrono que posee a sus siervos; el ambicioso, que posee el honor ¿Cómo es factible poseer lo que está a merced del azar? El oro es barro; los soldados y los siervos, fantasmas, y el honor, mentira. Si no nos poseemos, no poseemos nada, y los que no se poseen se mueren por palpar lo que es imposible poseer. Se posee lo que se es, y en cuanto se da. Para absorber lo externo es forzoso, como en una bomba aspirante, hacer el vacío; la sed de riqueza de esclavos y de gloria no es más que el signo del vacío espiritual. ¿Qué contraste con la plenitud interna del justo “Las delicias, la magnificencia, decía Sócrates a Antifón, he ahí lo que se llama felicidad: en cuanto a mí, estimo que si sólo a la Divinidad pertenece el no tener necesidad de nada, el tener necesidad de poco nos acerca a la Divinidad”.
     
    La Divinidad necesita, sin embargo, entregarse, trabajar. Un Dios separado de su creación, ocioso y satisfecho, como el Vaticano lo exige, es algo repulsivo. Un Dios obrero, no. “Dios, dice W. James, completando a Sócrates, es lo que hay de más humilde, de más despojado de vida consciente o personal; es el servidor de la humanidad... Confieso libremente que no tengo el menor respeto hacia un Dios que se bastara a sí mismo: cualquier madre que da el pecho a su niño, cualquier perra que da de mamar a la cría, presenta a mi imaginación un encanto más próximo

    ... _____leer+_____
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 8 comentarios.
  • 09/06/2007 12:28
  • El Zar y la camisa |Leon Tolstoi|


    20070610171255-el-zar-y-la-camisa.jpgUn Zar, hallándose enfermo, dijo:
     
    -¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure!
     
    Entonces todos los sabios se reunieron y celebraron una junta para curar al Zar, mas no encontraron medio alguno.
     
    Uno de ellos, sin embargo, declaró que era posible curar al Zar.
     
    -Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz -dijo-, quítesele la camisa y que se la ponga el Zar, con lo que éste será curado.
     
    El Zar hizo buscar en su reino a un hombre feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte.
     
    El uno era rico, pero estaba enfermo; el otro gozaba de salud, pero era pobre; aquél, rico y sano, quejábase de su mujer; éste de sus hijos; todos deseaban algo.
     
    Cierta noche, muy tarde, el hijo del Zar, al pasar frente a una pobre choza, oyó que alguien exclamaba:
     
    -Gracias a Dios he trabajado y he comido bien. ¿Qué me falta?
     
    El hijo del Zar sintiose lleno de alegría; inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien, en cambio, había de darse cuanto dinero exigiera.
     
    Los enviados presentáronse a toda prisa en la casa de aquel hombre para quitarle la camisa; pero el hombre feliz era tan pobre, que no tenía camisa.
  • Tema: C U E N T O S
  • Hay 7 comentarios.
  • 10/06/2007 16:54
  • · dixit XII ·


    Cuando tenemos que tomar una decisión pensamos en los que nos precedieron y se encontraban en situación semejante, lo cual resulta completamente inútil. Nunca se darán las mismas condiciones ni nosotros somos los demás. De todas maneras, si hay que tomar una decisión también no tomarla es decidir, dejar que ella nos tome a nosotros.
  • Tema: c u a d e r n o
  • Hay 5 comentarios.
  • 10/06/2007 21:43
  • LIBROS |José Manuel Benítez Ariza|


    20070611212954-libros.jpg
    Por un acuerdo tácito,
    conservas hacia todos ellos,
    sin otra distinción que la que impone el trato
    más frecuente con unos que con otros,
    la misma consideración que cuando
    entraron en tu vida, cada cual
    en el momento en que vinieron
    a reclamarlo tus expectativas.
     
    A cambio, ellos te han sido fieles
    en tus cambios de piso, en tus mudanzas,
    y han soportado con paciencia
    tus desaires y olvidos, en la seguridad
    de que ninguno de tus juicios
    habría de durar lo que los breves
    periodos de desánimo
    o indecisión en los que ni siquiera
    te sentías con fuerzas
    para sacarlos de sus cajas.
     
    (Ordenarlos ha sido muchas veces
    un modo de rectificar las cosas,
    de tomar posesión de un territorio nuevo).
     
    Y si te sobreviven, no será
    tanto por el azar que los conduzca
    a otras manos, o por piedad filial,
    como por esa voluntad
    que otros, tal vez, después de ti tendrán
    de devolver a sus palabras
    la condición de tiempo que tuvieron
    en los instantes que les dedicaste.
     
    Alguno morirá cuando tú mueras.
  • Tema: P O E M A S
  • Hay 5 comentarios.
  • 11/06/2007 21:28
  • Mi visión del mundo |Albert Einstein| [fragmento]


    20070604134044-mi-vision-del-mundo.jpgCuriosa es nuestra situación de hijos de la Tierra. Estamos por una breve visita y no sabemos con qué fin, aunque a veces creemos presentirlo. Ante la vida cotidiana no es necesario reflexionar demasiado: estamos para los demás. Ante todo para aquellos de cuya sonrisa y bienestar depende nuestra felicidad; pero también para tantos desconocidos a cuyo destino nos vincula una simpatía.
     
    Pienso mil veces al día que mi vida externa e interna se basa en el trabajo de otros hombres, vivos o muertos. Siento que debo esforzarme por dar en la misma medida en que he recibido y sigo recibiendo. Me siento inclinado a la sobriedad, oprimido muchas veces por la impresión de necesitar del trabajo de los otros. Pues no me parece que las diferencias de clase puedan justificarse: en última instancia reposan en la fuerza. Y creo que una vida exterior modesta y sin pretensiones es buena para todos en cuerpo y alma.
     
    No creo en absoluto en la libertad del hombre en un sentido filosófico. Actuamos bajo presiones externas y por necesidades internas. La frase de Schopenhauer: «Un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere», me bastó desde la juventud. Me ha servido de consuelo, tanto al ver como al sufrir las durezas de la vida, y ha sido para mí una fuente inagotable de tolerancia. Ha aliviado ese sentido de responsabilidad que tantas veces puede volverse una traba, y me ayudó a no tomarme demasiado en serio, ni a mí mismo ni a los demás. Así pues, veo la vida con humor.
     
    No tiene sentido preocuparse por el sentido de la existencia propia o ajena desde un punto de vista objetivo. Es cierto que cada hombre tiene ideales que lo orientan. En cuanto a eso, nunca creí que la satisfacción o la felicidad fueran fines absolutos. Es un principio ético que suelo llamar el Ideal de la Piara.
     
    Los ideales que iluminaron y colmaron mi vida desde siempre son: bondad, belleza y verdad. La vida me habría parecido vacía sin la sensación de participar de las opiniones de muchos, sin concentrarme en objetivos siempre inalcanzables tanto en el arte como en la investigación científica. Las banales metas de propiedad, éxito exterior y lujo me parecieron despreciables desde la juventud.
     
    ---
     
    Hay una contradicción entre mi pasión por la justicia social, por la consecución de un compromiso social, y mi completa carencia de necesidad de compañía, de hombres o de comunidades humanas. Soy un auténtico solitario. Nunca pertenecí del todo al Estado, a la Patria, al círculo de amigos ni aún a la familia más cercana. Si siempre fui algo extraño a esos círculos es porque la necesidad de soledad ha ido creciendo con los años.
     
    El que haya un límite en la compenetración con el prójimo se descubre con la experiencia. Aceptarlo es perder parte de la inocencia, de la despreocupación. Pero en cambio otorga independencia frente a opiniones, costumbres y juicios ajenos, y la capacidad de rechazar un equilibrio que se funde sobre bases tan inestables.
     
    Mi ideal político es la democracia. El individuo debe ser respetado en tanto persona. Nadie debería recibir un culto idolátrico. (Siempre me pareció una ironía del destino el haber suscitado tanta admiración y respeto inmerecidos. Comprendo que surgen del afán por comprender el par de conceptos que encontré, con mis escasas fuerzas, al cabo de trabajos incesantes. Pero es un afán que muchos no podrán colmar.)
     
    Sé, claro está, que para alcanzar cualquier objetivo hace falta alguien que piense y que disponga. Un responsable. Pero de todos modos hay que buscar la forma de no imponer a dirigentes. Deben ser elegidos.
     
    Los sistemas autocráticos y opresivos degeneran muy pronto. Pues la violencia atrae a individuos de escasa moral, y es ley de vida el que a tiranos geniales sucedan verdaderos canallas.
     
    (...) Para hablar con propiedad, el Estado no puede ser lo más importante: lo es el individuo creador, sensible. La personalidad. Sólo de él sale la creación de lo noble, de lo sublime. Lo masivo permanece indiferente al pensamiento y al sentir.
     
    ---
     
    Con esto paso a hablar del peor engendro que haya salido del espíritu de las masas: el ejército al que odio. Que alguien sea capaz de desfilar muy campante al son de una marcha basta para que merezca todo mi desprecio; pues hay recibido cerebro por error: le basta con la médula espinal. Habría que hacer desaparecer... _____leer+_____
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 4 comentarios.
  • 12/06/2007 21:01
  • Etiqueta |Isabel Allende|


    20070604170314-etiqueta.jpg

    Hay un componente erótico en la formalidad.
     

    ¿Dónde si no en la costumbre y ceremonia
    Nacen la inocencia y la belleza?
    William B. Yeats (1865-1939)


     
    Imaginemos una ocasión especial, tal vez una cena elegante en el comedor de un palacio renacentista convertido en restaurante o en hotel, como tantos en las viejas ciudades de Europa. Lámparas de lágrimas y candelabros con velas imparten una luz tenue, alfombras mullidas protegen las antiguas maderas del piso, gobelinos de trescientos años cubren las paredes y frescos mitológicos decoran los techos. Ante las mesas redondas cubiertas con largos manteles y decoradas con orquídeas, se sientan los comensales, de gala, en sillas de respaldos tallados. Rubí y ámbar en las copas, el sonido apagado de las conversaciones gentiles, el tintineo de la plata contra la porcelana... Danzan los mesoneros, sacerdotes de una misa suntuosa, solícitos, irónicos, llevando y trayendo las fuentes con deliciosos manjares. Una pareja ocupa una de las mesas junto a la ventana. Los pesados cortinajes de brocado están abiertos y a través de los cristales se vislumbran los jardines en sombra, apenas iluminados por una luna tímida. La mujer, espléndida, va toda de terciopelo color sangre, con los hombros desnudos y dos magníficas perlas barrocas en las orejas. El hombre viste de negro, impecable, con botones de oro en la camisa. Mantienen las espaldas rectas y la distancia precisa entre la silla y la mesa, sus gestos son controlados, algo rígidos, como si se movieran en una acartonada coreografía, pero a través de sus gestos estudiados se percibe la atracción mutua como un río turbulento que amenaza con llevarse todo por delante. Bajo el mantel, las rodillas se rozan por azar y ese contacto, casi imperceptible, los golpea como una corriente poderosa; una llamarada iracunda sube por los muslos y enciende los vientres. Nada cambia en sus posturas, pero el deseo es tan intenso, que puede verse, palparse, como una niebla caliente borrando los contornos del mundo circundante. Sólo ellos existen. El mesonero se acerca para escanciar más vino, pero no lo ven. Tiemblan. Ella levanta el tenedor, abre los labios y desde el otro lado de la mesa él adivina el sabor de su saliva y la tibieza de su aliento, siente la lengua de ella moviéndose en su propia boca como un molusco sofocante y terrible. Se le escapa un gemido que, de inmediato, disimula tosiendo con discreción y llevándose la servilleta a la cara. Ella tiene la vista fija en la última ostra del plato de su compañero, una vulva hinchada, palpitante, indecente, mojada de leche oceánica, síntesis de su propio desvarío. Nada revela la turbación de ambos. En silencio cumplen con decoro, paso a paso, los ritos precisos de la etiqueta; pero no oyen las notas del pianista animando la noche desde un rincón del salón palaciego, los aturde el estrepitoso huracán del deseo en sus pechos. Fuerzas primitivas se han desencadenado: tambores y jadeos de guerra, un soplo de selva, de humus, de nardos podridos insinuándose a través del aroma delicado de la comida y el perfume femenino; imágenes de carne desnuda, de abrazos crueles, de lanzas inflamadas y flores carnívoras. Sin tocarse, el hombre y la mujer perciben el olor y el calor del otro, las formas secretas de sus cuerpos en el acto de la entrega y del placer, las texturas de la piel y el cabello aún desconocidas; imaginan caricias nuevas, jamás antes experimentadas por nadie, caricias íntimas y atrevidas que inventarán sólo para ellos. Una fina película de sudor les cubre la frente. No se miran a los ojos, observan las manos del otro, manos cuidadas que sostienen los cubiertos con gracia, van y vienen entre el plato y los labios, como pájaros. Elevan la copa en un brindis cargado de intenciones, por un instante las miradas se cruzan y es como si se besaran. Arden, aterrados ante la furia arrolladora de sus propias emociones, ella húmeda, él enhiesto, contando los minutos de aquella cena eterna y, al mismo tiempo, deseando que aquel suplicio se prolongue hasta que cada fibra de sus cuerpos y cada alucinación de sus almas alcance el límite de lo soportable, calculando cuándo podrán abrazarse, dispuestos a hacerlo allí mismo, sobre la mesa, delante de los mozos danzarines y toda aquella comparsa de fantasmas de gala, ella boca abajo sobre la mesa, las piernas abiertas, sus nalgas de ninfa expuestas a la luz de las lámparas vienesas, clamando obscenidades, él atacándola

    ... _____leer+_____
  • Tema: C U E N T O S
  • Hay 11 comentarios.
  • 14/06/2007 22:52
  • · dixit XIII ·


    Durante una excursión del instituto resbalé y me golpeé la rodilla izquierda; al cabo de un año me comenzó a doler (siempre he sido un poco lento en reaccionar). Entonces fui al médico y me hizo unas radiografías y descubrió que tenía una fisura en la cabeza de la tibia. Yo ya me imaginaba el paso por el quirófano, las escayolas garabateadas y las batas de enfermeras con generosos escotes cuando me dijo que, al igual que tantas otras cosas, mi problema desaparecería con el tiempo, al dar el último estirón (la tibia se fusionaría con la cabeza definitivamente). Sin embargo, hoy me duele un poco la rodilla izquierda como suele sucederme de tanto en tanto.
     
    Al sonar el despertador esta mañana di un respingo en la cama y la pierna derecha se me encabritó. Esto provocó un calambre en el gemelo que, a fuer de mantener la boca cerrada, evité que produjese alaridos de dolor. Durante unos segundos interminables di tiempo a la distensión reposada de la pierna y el relajo pausado del gemelo. Cuando afiancé el pie en el suelo creyéndome recuperado noté una resquemor que ahora me duele.
     
    El caso es que, como me duele la rodilla izquierda y el gemelo derecho, al cojear de las dos piernas a la vez no se nota que cojeo.
  • Tema: c u a d e r n o
  • Hay 5 comentarios.
  • 15/06/2007 17:12
  • Del viejo membrillo |Andrés Trapiello|


    20070604180101-del-viejo-membrillo.jpg
    DEL viejo membrillo
    la rama más vieja
    se quebró. Caída
    la encontré en la hierba.
     
    Herrumbrosa rama
    de membrillos llena,
    apagada y muda
    como la tristeza.
     
    El hacha fue haciendo
    melodiosa y lenta
    su trabajo. Un triste
    manojo de leña.
     
    Soñaban los golpes
    a calladas quejas.
    La tarde pasaba
    inhóspita y muerta.
     
    ---
     
    YO entonces pensaba:
    un día quisiera
    para mí la suerte
    de esa rama vieja.
     
    Cargado de frutos
    posarme en la tierra
    silenciosamente
    y dormirme en ella.
     
    ---
     
    EL viento de otoño
    subía. La huerta
    quedaba entre sombras.
    Cruzó una oropéndola.
     
    A mis pies estaba
    el montón de leña
    y una blanda capa
    de hojarasca negra.
     
    Se doraba el hacha
    con la luna llena.
    Quisiera... Qué importa
    lo que yo quisiera.
  • Tema: P O E M A S
  • Hay 2 comentarios.
  • 15/06/2007 17:56
  • Evangelio gnóstico de Tomás [fragmento]


    20070604164304-evangelio-gnostico-de-tomas.jpg[Jesús se dirige a sus discípulos:] ¿Cuándo convertiréis a los dos seres en uno, y cuándo haréis lo de dentro igual a lo de fuera y lo de fuera igual a lo de dentro, y lo alto igual a lo bajo? Cuando consigáis que el varón y la hembra sean uno solo, a fin de que el varón no sea ya varón y la hembra no sea hembra, entonces entraréis en el reino.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 4 comentarios.
  • 16/06/2007 17:12
  • Estudio del hombre |Ralph Linton| [fragmento de un estadounidense a la hora del desayuno]


    20070610111731-estudio-del-hombre.jpgCuando se dispone a desayunar, se detiene para comprar un periódico, pagándolo con monedas, un antiguo invento lidio. En el restaurante, se encuentra con toda una nueva serie de elementos prestados. Su plato está hecho de un tipo de cerámica inventado en China. Su cuchillo es de acero, una aleación obtenida por primera vez en el sur de la India, su tenedor es un invento medieval italiano y su cuchara un derivado de un original romano. Comienza su desayuno con una naranja del Mediterráneo oriental, un melón cantalupo de Persia o quizás un trozo de sandía africana. Con éstos toma café, una planta abisinia, con crema de leche y azúcar. Tanto la domesticación de las vacas como la idea de ordeñarlas se originaron en Oriente Próximo, mientras que el azúcar se elaboró por primera vez en la India. Después de su fruta y su primer café, pasa a los gofres, unos dulces elaborados mediante una técnica escandinava con trigo cultivado en Asia Menor. Sobre ellos vierte sirope de arce, inventado por los amerindios de los bosques del este. Como plato adicional puede tomarse el huevo de una especie de ave domesticada en Indochina, o finas tiras de la carne de un animal domesticado en Asia oriental que puede haberse salado y ahumado mediante un proceso desarrollado en el norte de Europa (...). Cuando nuestro amigo ha terminado de desayunar, se acomoda para fumar, una costumbre amerindia, consumiendo una planta cultivada por primera vez en Brasil, bien en pipa, procedente de los indios de Virginia, bien en un cigarrillo, procedente de México. Si es suficientemente robusto, quizá se atreva con un puro, transmitido a América desde las Antillas a través de España. Mientras fuma, lee las noticias del día, impresas en caracteres inventados por los antiguos semitas en un material inventado en China mediante un proceso inventado en Alemania. Mientras se entera de los acuciantes problemas que hay en el extranjero, dará las gracias, si es un buen ciudadano conservador, a una deidad hebrea en un idioma indoeuropeo por ser cien por cien estadounidense.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 4 comentarios.
  • 17/06/2007 17:06
  • · Magia potagia ·


    20070618215847-magia-potagia.jpgEn un lugar muy remoto hubo una vez una pequeña aldea aislada en la que todos eran magos. Los aldeanos cumplían todos sus deseos simplemente con recitarlos junto al conjuro oportuno. Apenas había avanzado la tecnología más allá de lo básico, no era necesaria. Siquiera existía el reloj cuando el tiempo había sido también dominado y nadie necesitaba ese artefacto para recordarse esclavo de él. La gente vivía feliz aunque no era consciente de ello. Cierto día llegó un forastero, harapiento y cargando un pequeño hatijo con sus escasas pertenencias. Dijo conocer las extrañas habilidades de los lugareños cuando no se sabía de nadie que jamás hubiese marchado del lugar. Tras mucho insistir consiguió reunirlos a todos en la casa mayor. Su intención era explicarles lo que había más allá de las montañas. Les habló durante horas de miseria, violencia e injusticias; y, sin embargo, también de gente que se sentía viva porque luchaba contra todas las desgracias con las manos desnudas, sin más poder que el de pisar la tierra que la recibía al caer. Los aldeanos se miraban sorprendidos y poco a poco fueron sucumbiendo al extraño embrujo de las palabras del forastero, a sentirse avergonzados por sus poderes mágicos, por su vida fácil y, aparentemente, sin mérito que le diera merecimiento de ser vivida. Así todos a una clamaron que dejarían de utilizar la magia en ese mismo momento y lanzaron un último conjuro de limpieza, quedando sin poder alguno. Entonces el forastero comenzó a reír, “estúpidos, he sido enviado para eliminaros aunque me vaya la vida en ello, la magia no tiene cabida en el mercado global, sólo la explotación de la vana esperanza es rentable”. Y fallecieron lentamente de inanición pues nadie pudo salir de la casa, las puertas no tenían pomo, nunca lo habían necesitado antes.
  • Tema: + c u e n t o s
  • Hay 9 comentarios.
  • 18/06/2007 22:48
  • La sed insaciable |José Ángel Buesa|


    20070604180606-la-sed-insaciable.jpg
    Decir adiós... La vida es eso.
    Y yo te digo adiós, y sigo...
    Volver a amar es el castigo
    de los que amaron en exceso.
     
    Amar y amar toda la vida,
    y arder y arder en esa llama.
    Y no saber por qué se ama...
    Y no saber por qué se olvida...
     
    Coger las rosas una a una,
    beber un vino y otro vino,
    y andar y andar por el camino
    que no conduce a parte alguna.
     
    Buscar la luz que se eterniza,
    la clara lumbre duradera,
    y al final saber que en una hoguera
    lo que más dura es la ceniza.
     
    Sentir más sed en cada fuente
    y ver más sombra en cada abismo,
    en este amor que es siempre el mismo,
    pero que siempre es diferente.
     
    Porque en el sordo desacuerdo
    de lo soñado y lo vivido,
    siempre, del fondo del olvido
    nace la muerte de un recuerdo.
     
    Y en esa angustia que no cesa,
    que toca el alma y no la toca,
    besar la sombra de otra boca
    en cada boca que se besa...
  • Tema: P O E M A S
  • Hay 4 comentarios.
  • 19/06/2007 20:01
  • La gente es feliz y es buena |Josep Maria Espinàs| [entrevistado por Víctor Amela el 17/06/02]


    20070620223205-la-gente-es-feliz-y-es-buena.jpg-Gironella me dijo: “¡Espinàs es el Confucio catalán!”.
    -¿Sí? No sé, no conozco lo bastante a Confucio. Pero hay un cuento zen que me gusta: un maestro y su discípulo caminan, y el discípulo pregunta: “¿Adónde vamos, maestro?” Y el maestro responde: “Ya estamos”.
    -¿Dónde estamos?
    -Estamos. ¡Siempre estamos! ¿Para qué querer, ambicionar, conseguir, llegar...? ¿Hay pautas que seguir para conseguir... el qué?
    -¿No? ¿No hay que programar nada?
    -Yo no programo nada. Vivo siempre en el presente. Yo he vivido cada día con conciencia de vivirlo. Diez minutos de conciencia por día, al menos.
    -¿Acaso usted no se propuso ser escritor?
    -No. De niño, escribía. Usted respira, pero ¿dice por eso “yo soy respirador”?
    -No.
    -En mí, escribir fue siempre como respirar. Yo nunca dije: “Yo soy escritor”... hasta que los otros me han dicho que lo era. Así he sabido, pues, que soy escritor.
    -Y ha escrito 73 libros, miles de artículos. ¿Se atreve a subrayarme una frase?
    -No, no me acuerdo. Me molestan las frases. Si me sale una frase bonita, es contra mi previsión. En la reedición de mis obras voy tachando las frases demasiado bonitas.
    -¿Por qué?
    -De joven escribes para “que quede bonito”. Luego descubres que eso no está bien. ¡Lo que importa es el carácter!
    -¿Hay algo sobre lo que jamás haya opinado en sus miles de páginas y artículos?
    -Algo habrá, claro.
    -Yo lo veo difícil.
    -Le diré algo: he dado muchas opiniones, pero nunca he afirmado nada sobre mí. Nunca he escrito: “Yo soy... equis”.
    -Pero usted firma lo que escribe: todo lo que dice, por tanto, lo dice usted.
    -Sí, pero no para autoafirmarme, para autodefinirme. Creo que uno de los peores consejos dados en la historia de la humanidad es aquel de “Conócete a ti mismo”.
    -¿Ah, sí? ¿No le parece un noble empeño?
    -No: se fomenta la vanidad de la autointrospección, el tomarse a uno demasiado en serio, lo de “me voy a Ibiza o al Tíbet, a pensar”. ¿No puedes pensar en una silla o por la calle Balmes? Y, además, oye, si llegas a conocerte, ¡a lo mejor te llevas un disgusto!
    -Bien visto.
    -Cuando oigo a alguien decir: “Yo soy creativo” o “yo soy muy sensible”, ¡me da mucha vergüenza! ¿Por qué eres sensible, tú? ¿Porque lloras? Si uno no llora, entonces, ¿no es sensible? Esas afirmaciones son siempre en beneficio propio: ¡nada fiables, pues!
    -Espinàs: usted, ¿quién es?
    -Yo no soy más que la suma de lo que los otros dicen que soy.
    -Espinàs: usted, ¿es feliz?
    -Sí. Estoy tranquilo, no siento angustia vital. Eso me ha perjudicado mucho, claro.
    -No le entiendo.
    -¿Le confiesan a usted otros escritores que son felices? ¿No, verdad? Y algunos lo son, pero dicen que no: ¡la ortodoxia es tener problemas, el prestigio está en tener problemas!
    -Y usted no los tiene.
    -Siempre hay problemas, claro, pero ¡qué mala cosa ser una suma de problemas, ¿no?!
    -A usted, ¿qué le preocupa?
    -A esta pregunta, lo ortodoxo es aludir a la pobreza, a la injusticia en el mundo... Yo me niego a decirlo. Porque si tanta gente hay tan realmente preocupada por eso, ¡¿cómo es que no se ha resuelto ya ese problema?!
    -¿Qué le molesta de la vida de cada día?
    -Que no se respeten las formas. Una flor no es una flor si no tiene forma de flor. Una sociedad, igual. El hombre es un animal ritual: sin ritos, formas, nos deshumanizamos.
    -Un ritual suyo es, cada año, hacer un viaje a pie por caminos y pueblos apartados.-Allá a donde nadie va, por donde jamás ha pasado un escritor.- Y, dígame, ¿cómo ve a la gente?
    -Veo gran dignidad personal. Muchos han tenido vidas duras, pero no están amargados. ¡La gente es feliz! Y buena. Veo gente muy sana. Te reconcilia con la humanidad.
    -Ha caminado por Cataluña, Valencia, Extremadura, Castilla, Euskadi, Galicia, y, ahora, Andalucía: ¿dónde está España?
    -En los libros de historia. En esos libros donde pone “Historia de Espa&nt... _____leer+_____
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 6 comentarios.
  • 20/06/2007 22:18
  • · ¡Caracol(es)! ·


    20070621205343--caracol-es-.jpgEl caracol sintió la humedad en la entrada de su cáscara y comenzó lentamente a estirar el cuello y la cola. Estar con los ojos encerrados dentro de la cabeza gelatinosa le permitía verse a sí mismo, por lo que aprovechaba cualquier húmeda oportunidad para salir a ver mundo, que el interior no siempre es lugar que valga la pena conocer(se). Miró alrededor, primero a la izquierda y primero a la derecha, que con ojos tan flexibles era posible la simultaneidad. Por último concentró su mirada al frente y comenzó a avanzar, con calma y tranquilidad, que las prisas no son buenas. El cielo estaba despejado pero sobre él caían gotas saladas, cosa rara lejos del mar. Se topó de sopetón lento, por lo que poco sopetón era, con una pared inmensa, gigantesca, una montaña cuya cumbre se perdía en el infinito, teniendo en cuenta lo limitada que es la perspectiva de un caracol y lo exagerada que es la especie. Por la pared bajaba un reguero que se rompía en gotas saladas cerca del suelo, cayendo encima de donde el caracol había aparcado la noche anterior. Intrigado, comenzó su ascenso hacia el infinito cuando a los pocos centímetros, es decir, una hora después, llegó a la cumbre. Levantó un poco más la cabeza y estiró los ojos cuanto pudo para tener un poco más de perspectiva del terreno y, oh susto, vio que era una cara humana. Las leyendas caracolires hablaban de los humanos como seres terribles de velocidad asombrosa, seguramente estresados siempre, de los que era imposible huir. Pero esa cara no se movía, ni siquiera producía lágrimas, que eso eran, nadie estará sorprendido a estas alturas. Dormía placidamente después de llorar por un amor roto, por lo que se deduce fácilmente que el amor es como un bombón relleno pues es dulce y cuando se rompe salen lágrimas. El caracol intrépido dio media vuelta y volvió lo más rápido posible por donde había subido, es decir, ahora tardó cincuenta y cinco minutos. Una vez en el suelo se encerró en sí mismo y meditó introspectivamente sobre lo sucedido. Desde entonces los caracoles son hermafroditas.
  • Tema: + c u e n t o s
  • Hay 5 comentarios.
  • 21/06/2007 20:56
  • · dixit XIV ·


    Hay tres formas de encarar los acontecimientos: La optimista, la pesimista y la autista. El optimista cree que las cosas irán bien y se frustra cuando el resultado es peor de lo previsto. El pesimista cree que las cosas irán mal y se alegra cuando el resultado es mejor de lo previsto. El autista no cree y cuando hay un resultado se sorprende. De las tres formas descritas yo prefiero ser el que las describe.
  • Tema: c u a d e r n o
  • Hay 7 comentarios.
  • 21/06/2007 21:05
  • Song |Christina Rossetti| [traducido por Francisco M. López Serrano]


    20070624215909-cancion.gif
    WHEN I am dead, my dearest,
    Sing no sad songs for me;
    Plant thou no roses at my head,
    Nor shady cypress tree:
    Be the green grass above me
    With showers and dewdrops wet:
    And if thou wilt, remember,
    And if thou wilt, forget.
     
    I shall not see the shadows,
    I shall not feel the rain;
    I shall not hear the nightingale
    Sing on, as if in pain:
    And dreaming through the twilight
    That doth not rise nor set,
    Haply I may remember,
    And haply may forget.

    CUANDO haya muerto, amado,
    no entones tristes preces
    ni rosas a mi lado
    plantes ni umbríos cipreses.
    Que tan sólo la hierba,
    empapada en rocío,
    florezca en torno mío,
    y si quieres, recuerda
    y si es tu gusto, olvida.
     
    No sentiré el frescor
    de la sombra, el latido
    de la lluvia no oiré,
    ni oiré del ruiseñor
    su canto entristecido.
    Soñando en un crepúsculo
    que no es albor ni ocaso,
    puede que olvide acaso
    o acaso que no olvide.

  • Tema: P O E M A S
  • Hay 14 comentarios.
  • 24/06/2007 21:56
  • Mira a lo lejos |Alain|


    20070625210642-mira-a-lo-lejos.jpgAl melancólico sólo puedo decirle una cosa: “Mira a lo lejos”. El melancólico es, casi siempre, un hombre que lee demasiado. El ojo humano no está hecho para esa distancia; su reposo son los grandes espacios. Cuando miráis las estrellas o el horizonte marino, vuestros ojos están completamente relajados. Si los ojos están relajados, la cabeza está libre, el paso se hace más firme, todo se relaja y suaviza hasta las vísceras. Pero no trates de suavizarte mediante la voluntad; tu voluntad, ejercida sobre ti, aplicada en ti, lo hace todo al revés y acabará por estrangularte. No pienses en ti, mira a lo lejos.
     
    Es cierto que la melancolía es una enfermedad. El médico puede, en ocasiones, adivinar la causa y recetar el remedio. Pero ese remedio lleva de nuevo la atención al cuerpo, y la preocupación que tenemos por seguir un régimen destruye precisamente el efecto. Por eso el médico, si es un hombre sabio, te manda al filósofo. Pero ¿qué te encuentras cuando estás en clase de filosofía? A un hombre que lee demasiado, que piensa miopemente y que está más triste que tú.
     
    Del mismo modo que el estado tiene una escuela de medicina, debería tener también una escuela de sabiduría. ¿Cómo? Mediante ciencia verdadera, que es contemplación de las cosas y poesía grande como el mundo. Porque la mecánica de nuestros ojos, que se reposan en los vastos horizontes, nos enseña una gran verdad. Es preciso que le pensamiento libere el cuerpo y lo entregue al universo, que es nuestra patria verdadera. Hay un profundo parentesco entre nuestro destino de hombres y las funciones de nuestro cuerpo. Los animales, en cuanto las cosas que los rodean los dejan en paz, se acuestan y duermen; el hombre piensa; si es un pensamiento de animal, qué desgracia. Ahí lo tenéis, redoblando sus males y sus necesidades; fatigándose de miedo y de esperanza, provocando que su cuerpo no deje de crisparse, de agitarse, de lanzarse, de retenerse, según los juegos de su imaginación; siempre sospechando, siempre espiando las cosas y a quienes le rodean. Y si quiere liberarse, ya lo tenéis metido en sus libros, otro universo cerrado, demasiado cerca de sus ojos, demasiado cerca de sus pasiones. La mente se construye una prisión y el cuerpo sufre; decir que la mente se encoge y decir que el cuerpo trabaja contra sí mismo es decir la misma cosa. El ambicioso rehace mil veces sus discursos y el enamorado mil veces sus plegarias. Si queremos que el cuerpo esté bien, es necesario que la mente viaje y contemple.
     
    A eso es a lo que nos conducirá la ciencia, con tal de que no sea ni ambiciosa ni charlatana ni impaciente; con tal de que nos aparte de los libros y lleve nuestra mirada a distancias de horizonte. Que haya pues percepción y viaje. Un objeto, mediante las relaciones reales que descubres en él, te lleva a otro, a mil otros, y ese torbellino del río lleva tu mente hasta los vientos, hasta las nubes y hasta los planetas. El verdadero saber no se encierra jamás en alguna cosa muy cerca de los ojos; saber es comprender que la mínima cosa está ligada al todo; ninguna cosa posee su razón en ella sola, y así el movimiento justo nos aleja de nosotros mismos. Eso es tan sano para el espíritu como para los ojos. Así tu mente reposará en ese universo que es su dominio y se conciliará con la vida de tu cuerpo, que está ligado también a todas las cosas. Cuando el cristiano decía: “Mi patria es el cielo”, no sabía hasta qué punto tenía razón. Mira a lo lejos.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 6 comentarios.
  • 25/06/2007 21:01
  • Historia verídica |Julio Cortázar|


    20070626210335-historia-veridica.jpgA un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caro, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto.
     
    Ahora este señor se siente profundamente agradecido y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.
  • Tema: C U E N T O S
  • Hay 4 comentarios.
  • 26/06/2007 21:00
  • Sobre la pereza intrínseca de la materia |Jorge Wagensberg|


    20070625213703-sobre-la-pereza-intrinseca-de-la-materia.jpgLa materia viva tiende a la pereza. Entre hacer y no hacer, mejor no hacer. Hacer no sólo significa gastar una energía muy difícil de ganar, también supone un alto riesgo de ser víctima de las necesidades energéticas ajenas. Para vivir hay que resolver la pereza inherente a ciertas funciones fundamentales: respirar, comer, beber, procrear, cuidar de uno mismo, cuidar de la prole, aprender... ¿Cómo se consigue tal cosa? ¿Por qué tengo que abandonar mi confortable guarida para salir por ese mundo incierto en busca de comida, bebida, remedios para la salud, o incluso de una pareja a la que convencer de una vida en común? ¿Por qué justamente ahora y no luego? ¿Por qué desvivirnos por unos descendientes en lugar de comérnoslos, lo cual sería, por partida doble, más económico? Un truco para que la materia venza su pereza intrínseca es recurrir al estímulo. El hambre (acuciante), la sed (monstruosa), el dolor (insoportable), la atracción sexual (urgente), la pasión amorosa (obsesiva) o la ternura (turbadora) que transmiten las inocentes crías, son estímulos para garantizar otras tantas funciones vitales. Los estímulos pueden ser burlados, no así las funciones que protegen. Nadie se muere de hambre, sino de inanición; es decir, se muere, en todo caso, de falta de hambre. Las especies vivas inapetentes hace ya tiempo que no están vivas. Está claro: toda gran función vital (toda aquella función que ayuda a la materia viva a seguir siéndolo) debe consagrarse por medio de un gran estímulo.
     
    El conocimiento es quizá la última gran función de la vida. Entre la primera célula procariota y Shakespeare han transcurrido nada menos que 3800 millones de años. El hambre, por ejemplo, fue en su día el estímulo de grandes progresos metabólicos: la fermentación, la fotosíntesis, la respiración aerobia, la mitocondria y la célula eucariota... Pero el conocimiento científico, otro ejemplo, sólo existe desde hace pocos miles de años, quizá sólo desde hace tres o cuatro siglos. Se trata sin duda de una gran función vital ya que, gracias a ella, el ser humano se considera a sí mismo como lo más notable de esta parte de la galaxia. El conocimiento ha pasado con notable alto el examen de la selección natural, pero es tan reciente que aún no ha habido tiempo para que se consagre nada que merezca llamarse sed de conocimiento. ¡Cielos: una función vital que anda suelta por ahí sin su correspondiente estímulo! El conocimiento ha permitido construir, muy rápidamente, una sociedad que depende cada día con más fuerza de la ciencia, pero sus miembros, fatigados y faltos de estímulos, se alejan, también cada día más, de los resultados y de los métodos de la ciencia. ¡Una ciudadanía científica de ciudadanos acientíficos! La cuestión alcanza al mismísimo concepto de democracia: ¿cómo pretender participar en el futuro de una comunidad científica sin opinión científica? La convivencia humana se ha esculpido a golpe de conocimiento, una gran función vital desprovista aún de grandes estímulos. Está claro que no podemos esperar a que la evolución biológica nos los seleccione. A lo mejor la historia de la infamia humana es la historia del escamoteo de tal clase de estímulos. A lo mejor resulta que el conocimiento no es aplazable ante nada, ni siquiera ante la disponibilidad de energía, de alimento... A lo mejor aplazar en este caso incluso es la razón, justamente, de tales carencias... A lo mejor la pedagogía es sólo eso: el arte de la creación y transmisión de estímulos para el conocimiento.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 6 comentarios.
  • 27/06/2007 17:36
  • · Apalabras ·


    20070627222859-apalabras.jpgEl político se levantó y se acercó hasta la palestra con estudiada parsimonia, nada es natural en quién pretende serlo. Colocó su fajo de papeles sobre el atril y se dispuso a comenzar el último discurso de la campaña. Miró de refilón la primera frase y, asombrado, se detuvo sobre el texto mecanografiado con nocturno empeño la velada anterior mientras, en la cama, su mujer se dormía finalmente sin haber sido querida. ¿Quién había borrado las grandes palabras? ¿Adónde habían ido a parar la “solidaridad”, la “libertad”, la “paz”, entre tantas otras? Comenzó a leer en voz alta esperando recordar las palabras adecuadas que llenasen los huecos, pero al llegar al primer vacío fue incapaz de continuar. No sólo habían desaparecido del texto sino también de su vocabulario. Los simpatizantes del partido lo miraban antipáticamente, ante lo que consideraban una muestra de pusilanimidad de su candidato. Pensaban que hubieran preferido alguien capaz de “salvar la patria”, pero no pudieron acabar de pensarlo pues el de se quedó suspendido ante un abismo de inquietante olvido. El deseo de “victoria” comenzaba a desvanecerse cuando ni esa palabra apareció para recordarles su objetivo. Una soledad espesa inundó sus almas cuando ya ni pudieron recordar al “amor” que hacía más soportable sus vidas. Era el fin, habían inflado tanto las grandes palabras que al final habían explotado.
  • Tema: + c u e n t o s
  • Hay 2 comentarios.
  • 28/06/2007 21:20
  • Decir que no |Mario Benedetti|


    20070629221511-decir-que-no.gif

    Ya lo sabemos
    es difícil
    decir que no
    decir no quiero
     
    ver que el dinero forma un cerco
    alrededor de tu esperanza
    sentir que otros
    los peores
    entran a saco por tu sueño
     
    ya lo sabemos
    es difícil
    decir que no
    decir no quiero
     
    no obstante
    cómo desalienta
    verte bajar de tu esperanza
    saberte lejos de ti mismo
     
    oírte
    primero despacito
    decir que sí
    decir sí quiero
    comunicarlo luego al mundo
    con un orgullo enajenado
     
    y ver que un día
    pobre diablo
    ya para siempre pordiosero
    poquito a poco
    abres la mano
     
    y nunca más
    puedes
           cerrarla.

  • Tema: P O E M A S
  • Hay 2 comentarios.
  • 29/06/2007 22:13
  • · dixit XV ·


    La melancolía gusta de mirarse el ombligo cuando, gracias a las modas actuales, bastaría con mirar alrededor para deleitarse con otros ombligos que claman ser soplados con suavidad. ¿Por qué contraer nuestros labios en un rictus de amargura cuando hay tantos que anhelan ser besados? Con los puños cerrados no puedo acariciar las mejillas ajenas y con los brazos cruzados es imposible dar un abrazo. La mirada interior nos impide ver el horizonte y, por eso, conviene recordar que dentro de nosotros mismos no encontraremos más que lo que hayamos traído de fuera.
  • Tema: c u a d e r n o
  • Hay 8 comentarios.
  • 30/06/2007 17:54
  • Epíleg de John Spooke |Jostein Gaarder|


    20070630104148-epileg-de-john-spooke.jpgNo són sempre els qui gaudeixen més de la vida els menys disposats a renunciar a la vida. Al contrari, els qui es diverteixen més són sovint els més despreocupats pel fet que un dia tot plegat s’acabi. Pot semblar una paradoxa, però, després d’una segona reflexió, ja no. Els qui no accepten de cap manera que la vida s’acaba, ja es troben en una zona mental límit. Saben que hauran de marxar aviat, per tant, ja són mig fora. El fet que els quedin cinc anys o cinquanta no és decisiu. Aquí rau la diferència amb els qui accepten que han de deixar la vida, sempre que no sigui de seguida. Els qui volen viure sempre no són els primers de llançar-se a la pista a ballar. No són el que en diem vividors. Els més llençats estan tan absorts amb el ball de la vida que no es deixen distreure pel pensament que un bon dia el ball s’acaba.
  • Tema: R A Z O N E S
  • Hay 6 comentarios.
  • 30/06/2007 17:55



  • · POST SCRIPTUM ·
    Los artículos cuyo título comienza y termina con un punto alto son propiedad intelectual de Amkiel, salvo las partes indicadas que pudiera haber. El resto de los artículos son ajenos y pertenecen a sus autores, según se informa en el título salvo error u omisión. Las imágenes también son ajenas pese a omitirse su origen, dada la dificultad de su identificación en general.

    ...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.

    Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]