La belleza tiene mala fama y la envidia nos lleva a pensar que tras una hermosa fachada sólo hay idiotez. También los regalos con el mejor envoltorio suelen ser los que más decepcionan. Sin embargo, hay honrosas excepciones cuando quizá la excepción sería que no las hubiese, es decir, al no haber relación entre continente y contenido (que eso es así no admite duda), tampoco hay regla ni excepción. Entonces, ¿qué tiene que ver esta disquisición con el disco que nos ocupa? Pues bien, la portada del disco throwing copper de Live es preciosa (reproducción del cuadro “sisters of mercy” de Peter Howson), la bandeja del CD es rojo translúcido y el disco verde oliva. Mi opinión sería superficial si me quedase sólo en estos detalles, pero las honduras de su música rock son las que verdaderamente me han llevado a escribir estas alabanzas que aquí terminan, el resto depende de ustedes....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.