Las historias que uno se cuenta a sí mismo de sí mismo «es que yo soy así y no lo puedo remediar», atrincherándose en ese perfil que se adopta, determinan la propia estolidez y la tergiversación de los datos reales que serían capaces de hacernos rectificar la realidad, que en vez de operar beneficiosamente sobre nosotros se pliega pasivamente -pero con menoscabo y deterioro para un todo armonioso y clasificador- a ser operada y manipulada por nosotros, cegándose así la posible eficacia de una mutua interpenetración para la narrativa amplia, justa y liberadora....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.