
| El ascensor de mi edificio no se detiene nunca ni en la primera ocasión, ni en la segunda oportunidad, ni en la tercera va la vencida, ni en la cuarta dimensión, ni en el quinto pino, ni en el sexto sentido, ni en el séptimo cielo, ni en el octavo... ¡mambo! pues mi piso es el noveno y hasta aquí subo andando. |
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.