

Deme la receta para ligar mucho, quizá la pueda patentar.
Ser tú misma, quererte, pisar fuerte, amar y entregarte amando, tener libertad de pensamiento y capacidad de riesgo, porque el amor es riesgo.
¡Uff! pero esta mezcla asusta a los hombres.
Sí, claro, pero también es un filtro y, además, tiene la ventaja de que los hombres tontines ya no se acercan. Sólo se aproximan los que merecen la pena.
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.