

-Soy una persona normal.
-Sí, lo sabemos, Sr. Sánchez.
-Su respuesta es condescendiente, le digo que soy una persona normal.
-Sí, sí, muy normal.
-Lo ha dicho con retintín, ¡lo ha dicho con retintín!
-No, Sr. Sánchez, usted es una persona normal.
-¡Ya!, ¡porque usted lo diga!, ¿no?
-Vamos, vamos, no se sulfure.
-¿Sabe qué le digo? Que normal ¡lo será la madre de usted!
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.