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  • Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2008.

    Resumen

    · Buenos Presagios |Terry Pratchett; Neil Gaiman| ·

    Tema: t e s o r o s ~ 02/03/2008 16:15 ~ Hay 5 comentarios.

    20080301130623-buenos-presagios.jpgEstá escrito que algún día llegará el Apocalipsis. Forma parte de un plan inefable desde el origen de los tiempos. También estaba escrito que el 2001 surcaríamos el espacio en compañía de HAL y, sin embargo, aquí estamos en el suelo. Es más, el mundo debería de haberse acabado ya unas cuantas veces (quizá sí haya pasado y no nos demos cuenta). Así que no es tan “tonto el que lo lea” sino el que se “lo crea”.
     
    Sin lugar a dudas, la novela Buenos Presagios de Terry Pratchett y Neil Gaiman es la forma más divertida que conozco de esperar a que llegue el Apocalipsis:
     

    Las Buenas y Ajustadas Profecías de Agnes la Chalada
    anuncian que el mundo se acabará en sábado.
    El próximo sábado, de hecho.
    Justo después de la hora del té...

    ¿Por qué ha cruzado la carretera el pollo iraquí? |Joshua Paul|

    Tema: S E N T I R ~ 03/03/2008 20:52 ~ Hay 3 comentarios.

    20080303211335-por-que-ha-cruzado-la-carretera-el-pollo-iraqui.jpg

    Autoridad Provisional de la Coalición (APC): El hecho de que el pollo haya cruzado la carretera demuestra que la autoridad que toma las decisiones ha pasado al pollo antes de la fecha límite para la entrega del poder del 30 de junio. De ahora en adelante, el pollo será el responsable de las decisiones que tome.
     
    Halliburton: Nos pidieron que ayudáramos al pollo a cruzar la carretera. Dado el riesgo inherente que comporta cruzar la carretera y los pocos pollos que la cruzan, la operación costará solamente 326.004 dólares.
     
    Clérigo chií Moqtada al Sadr: El pollo era un instrumento de la malvada coalición y será sacrificado.
     
    Policía militar estadounidense: Nos ordenaron preparar al pollo para cruzar la carretera. Como parte de estos preparativos, varios de nuestros soldados atropellaron varias veces al pollo y luego lo desplumaron. Lamentamos profundamente cualquier posible violación de los derechos del pollo que se haya cometido.
     
    Peshmerga: El pollo ha cruzado la carretera y seguirá cruzándola para demostrar que es un pollo independiente y para transportar las armas que necesita para defenderse a sí mismo. Sin embargo, en el futuro y para evitar problemas, el pollo se hará llamar pato y usará un pico de plástico.
     
    Al Yazira: El pollo fue obligado a cruzar la carretera varias veces a punta de pistola por un grupo de soldados de las fuerzas de ocupación, según testigos presenciales. El pollo fue luego tiroteado intencionadamente, en una muestra más del abuso que sufren los inocentes pollos iraquíes.
     
    CIA: No podemos confirmar ni negar ninguna clase de implicación en el incidente del cruce de la carretera por parte del pollo.
     
    Traductores: Pollo él cruzó calle porque mal ella regulación entendió. Futuro pollo mesa contra mi petición.

    Amistad |Alain|

    Tema: P E N S A R ~ 04/03/2008 21:27 ~ Hay 4 comentarios.

    20080304214026-amistad.jpgLa amistad encierra maravillosas satisfacciones si nos damos cuenta de que la alegría es contagiosa. Resulta suficiente que mi presencia procure a mis amigos un poco de alegría auténtica para que el espectáculo de esta alegría me haga experimentar, a mi vez, una alegría. De este modo, alegría que cada uno proporciona le es devuelta, y se ponen en libertad verdaderos tesoros de alegría. Los dos amigos se dicen: tenía en mí una felicidad que no usaba para nada.
     
    La fuente de la alegría está en el interior, estoy de acuerdo, y no hay espectáculo más triste que el que ofrece un grupo de gente descontenta haciéndose cosquillas mutuamente para reír. Pero hay que decir también que el hombre contento, si está solo, pronto olvida que está contento; pronto toda su alegría se duerme; alcanza una especie de estupidez y casi de insensibilidad. El sentimiento interior necesita de movimientos exteriores. Si algún tirano ordenara meterme en prisión para enseñarme a respetar los poderes, tendría como regla de salud reírme solo todos los días; ejercitaría mi alegría igual que ejercitaría mis piernas.
     
    Un haz de ramas secas. Inertes, en apariencia, como la tierra. Si las dejáis ahí, se volverán tierra. Sin embargo, estas ramas encierran un ardor oculto que han tomado del sol. Acercadles la más pequeña llamita y pronto tendréis un brasero crepitante. Bastaba con sacudir la puerta y despertar al prisionero.
     
    Así, es preciso una especie de entrenamiento para despertar la alegría. Cuando un bebé ríe por primera vez, su risa no expresa nada en absoluto; no ríe porque sea feliz; yo diría más bien que es feliz porque ríe. El bebé encuentra un placer en el hecho de reír, igual que lo encuentra en el de comer, pero primero es necesario que coma. Es algo que no es sólo cierto para la risa, también necesitamos de las palabras para saber lo que pensamos. Mientras estamos solos no podemos ser nosotros mismos. Los memos de los moralistas dicen que amar es olvidarse de sí; es una visión demasiado simple: cuanto más salimos de nosotros más somos nosotros, mejor también nos sentimos vivir. No dejes que tu leña se pudra en el sótano.

    Es necesario |José Agustín Goytisolo|

    Tema: S E N T I R ~ 05/03/2008 21:48 ~ Hay 11 comentarios.

    20080305215201-es-necesario.jpg
    Para que surja un artista es necesario
    que concurran algunas circunstancias como éstas:
     
    que su familia esté bien avenida
    que la madre no cuente sus desastres
    que el padre deje de comportarse como un bestia
    que el tirano de turno ame los libros
    que los periodistas sean misericordiosos
    que nadie defraude las esperanzas
    que no se hable de derechos humanos
    que cierren los colegios y las cárceles
    que todo el mundo pueda pisar el césped
    que ningún hombre quiera salvar a los demás.
     
    Y en fin para que surja un artista se precisa
    que nazca un niño y luego no muera del disgusto.

    DECAMERÓ: Novena jornada, conte IX |Giovanni Boccaccio| [fragment de l’inici, parla una dona]

    Tema: S E N T I R ~ 06/03/2008 20:13 ~ Hay 4 comentarios.

    20080202164945-decamero.jpg

    Amables dones, si contemplem amb ment sana l’ordre de les coses, prou fàcilment comprenem que la universal multitud de dones està sotmesa, per la natura, pels costums i per les lleis, als homes, i que s’han de regir i governar segons la discreció d’aquells; per tant, aquelles que volen tenir amb els homes amb qui es relacionen quietud, consolació i repòs, han d’ésser humils, pacients i obedients, a més d’ésser honestes, la qual és summe i especial tresor de tota dona sàvia. I si les lleis, que en tot miren al bé comú, no ens ho ensenyessin, així com els usatges, o diguem-ne costum, les forces del qual són molt grans i venerables, ens ho mostra prou bé la natura, la qual ens ha fet en els cossos delicades i frèvoles, en els esperits tímides i porugues, en els sentiments benignes i compassives, i ens ha donat unes forces corporals lleugeres, unes veus plaents i uns moviments suaus dels membres; les quals coses testifiquen que necessitem el govern d’altri. I qui necessita ésser ajudat i governat, la raó li demana d’ésser obedient, submís i reverent al seu governant: i qui tenim nosaltres de governants i ajudadors sinó els homes? Així doncs, hem d’estar sota els homes, honorant-los summament; i la qui s’aparta d’això, considero que és ben mereixedora no sols d’una repressió greu, sinó d’un fort càstig.

    Cultura para transformar |Fundación Contamíname| [fragmento]

    Tema: P E N S A R ~ 07/03/2008 20:30 ~ No hay comentarios. Comentar.

    20080301185025-cultura-para-transformar.jpgLa cuestión de fondo sigue siendo cómo explicarnos el arriba y el abajo, el dentro y el fuera en este mundo, cómo pensamos el orden social y si en esa explicación que se hace propuesta se nos permite a todos un lugar digno bajo el sol.
     
    Las tramas culturales son fundamentales para generar la inteligencia social porque en esas redes invisibles se unen personas e instituciones, ideas y decisiones, palabras y hechos. La coordinación social que exige la política no se hace en el vacío sino que se proyecta sobre ese enorme tapiz cultural conformado por valores, sentimientos, actitudes, historias, alegrías, dignidades y miedos. En cada momento histórico, la presión de los de abajo y los de fuera nos pone en la tesitura de abrir o cerrar.
     
    (...) La cultura del pueblo y para el pueblo fue perseguida porque los olvidados se mostraban dispuestos a avanzar en su búsqueda de igualdad y reconocimiento. Aprender a leer y a escribir fue un primer paso para levantar la cabeza y ver el mundo. La ceguera impuso la censura, la quema de libros y la persecución de maestros, artistas e intelectuales para evitar la creatividad y la emergencia de un nuevo sentido. Amparándose siempre en la excusa de que sus guerras eran preventivas, impusieron proyectos culturales prepotentes donde la defensa de esencias patrias y de purezas morales adquiría tintes medievales. El objetivo: no reconocer las necesidades de los otros, los diferentes, los excluidos.
     
    Cuando las elites dejan de escuchar dictaminan la incapacidad para el diálogo social. En dictadura se culpa a quienes supuestamente nos amenazan de querer cambiar los sacralizados valores de Occidente, pero en realidad lo que quieren es hablar de intereses, generales y particulares, nacionales o globales, legítimos o espurios. En democracia, con el espectáculo publicitario del nuevo contexto mediático, se convoca a la sociedad a asumir su impotencia para explicarse y entenderse a sí misma, y se trata de satisfacer su apatía con cantidades ingentes de fantasía y diversión. Nuevamente, lo importante para las nuevas elites es volver a trazar nuevas distinciones, miedos y espejismos de ilusiones. La Cultura de arriba abona activamente los campos de la banalidad para trazar nuevas fronteras, para alejarse de las voces incómodas que claman ser escuchadas. Antes y ahora, su enferma pretensión es dejarnos sin voz y sin memoria.
     
    Pero la historia es tozuda. En cada nuevo ciclo de vida nos vuelve a poner frente a la importancia de las tramas que empujan los de abajo, la necesidad de escuchar sus dolores y sus luchas. La ciudadanía, la democracia, la paz, los derechos y el sentido común sólo prevalecen allí donde se ha logrado ir civilizando el Poder, donde el conflicto ha sido productivo porque logró abrir diálogos, acuerdos y reacomodos. Un largo recorrido siempre amenazado por el atajo de la violencia que sólo puede avanzar si en los márgenes, la gente, a pesar de todo, no ceja en el lento cultivo de nuevas ideas, valores y proyectos.
     
    Ante las diversas tensiones de este mundo globalizado son los movimientos sociales -y su producción cultural, hoy amplificada por las nuevas tecnologías- los que nos recuerdan que es necesaria la emancipación en la regulación del Nuevo Orden. Que podemos aspirar a ser iguales cuando la desigualdad nos subordina, y a sentirnos diferentes, cuando la igualdad se presenta como uniformadora. Que hay muchas maneras de entender el mundo, cada una con sus verdades pero con capacidad de compartir sentimientos de justicia y libertad bajo determinadas condiciones de diálogo. Que la democracia es una construcción inacabada, que se democratiza con participantes que cuiden la transparencia pública y reclamen la cercanía de los representantes. Que hay muchas maneras de producir y consumir, unas más justas que otras.
     
    Abrir la cultura a la ciudadanía y a la vida significa pensar menos en audiencias y espectadores y más por una paulatina unión entre intelectuales, artistas, educadores, comunicadores y organizaciones sociales. Pensar en cómo reforzar los circuitos que conectan la sociedad con el Estado, ver cuál es la manera de que las preguntas de las voces de los olvidados entren, y se traduzcan, en centros culturales, museos, auditorios, escuelas, universidades, productos culturales y medios de comunicación.
     
    Necesitamos una Cultura para entender que el problema no son los otros, sino nuestras pobres creencias. Por eso es tan importate apoyar los diálogos culturales y la cultura de los otros cuando es frágil y no les permite explicarse. Ello nos exige pensar que otra cultura -menos oficial, menos ostentosa, menos espectacular, más participativa, más crítica, más humana- es posible.

    · dixit XXXI ·

    Tema: c u a d e r n o ~ 09/03/2008 13:37 ~ Hay 5 comentarios.

    La esperanza de vida de un ser humano era, hasta hace pocos siglos, de unos treinta años. En ese tiempo debía completarse el ciclo que la naturaleza hubiera definido para cada uno. Por lo tanto, los años que actualmente vivimos de más podrían considerarse desligados de la naturaleza en tanto que no estaban previstos por ella. Entonces, quizá sea la madurez el único momento viable para crecer como persona y trascender al animal humano.

    EL VIATGE |Joan Perucho|

    Tema: S E N T I R ~ 10/03/2008 22:09 ~ Hay 4 comentarios.

    20080310221243-el-viatge.jpg
    He retrobat la vida i el respir
    de la terra, la deliciosa fuga
    de l'abril sota els llibres, vers el rostre
    que redreça el somrís, vers l'esperança
    a la deriva d'una veu.
     
    Cal donar al viatger la pau de casa,
    l'hora que fou viscuda, tan alegre.
    Els anys, però, no tornen.

    El espejo |Peter Sloterdijk|

    Tema: S E N T I R ~ 11/03/2008 22:22 ~ Hay 8 comentarios.

    20080311223758-el-espejo.jpg

    Hace ya tiempo que una joven y bella mujer era cortejada por un admirador. Sin embargo, ella, continuamente preocupada por su alma y honestidad, le rechazaba sin cesar. La resistencia frente a las pretensiones del hombre encontró apoyo en un sacerdote del lugar que continuamente la amonestaba para que conservara su virtud. Una vez que éste tuvo que ausentarse de la ciudad para emprender un viaje a Venecia, consiguió de la mujer el solemne juramento de que no sería débil durante su ausencia. Ella se lo prometió bajo la condición de que de Venecia le trajera uno de aquellos célebres espejos. Efectivamente, durante la ausencia del sacerdote, resistió todas las tentaciones. Tras su regreso, sin embargo, ella le preguntó por el prometido espejo veneciano. Entonces, el sacerdote sacó una calavera de debajo de la sotana y se la puso a la joven mujer ante la cara con gesto cínico: «Mujer vanidosa, ¡aquí ves tu verdadero rostro! Piensa que tienes que morir y que ante Dios no eres nadie». La mujer se asustó en tal medida que aquella misma noche se entregó a su amante y disfrutó a partir de ahí los goces del amor.
     
    Tan pronto como el cristianismo se reconozca en la calavera como en un espejo, puede llegar allí donde el miedo a la muerte retrocede ante el miedo de no haber vivido. Entonces comprende lo que significa exactamente el «puto mundo», subir a la cama con él representa una oportunidad de vida irrepetible.

    · Oficina lírica ·

    Tema: e s b o z o s ~ 12/03/2008 23:18 ~ Hay 3 comentarios.

    20080223215929-oficina-lirica.jpg
    En un hombre el camino más corto
    de la cabeza al sexo es la corbata
    y el más largo una caricia de mujer.

    Fábula |Manuel Vicent|

    Tema: S E N T I R ~ 13/03/2008 22:52 ~ Hay 3 comentarios.

    20080223211424-fabula.jpg

    En el año 1011 de la hégira musulmana, había en el Cairo un príncipe que buscaba un tesoro aunque ignoraba su naturaleza y el imán de la mezquita de Ibn Tulun le dijo que viajara a Alejandría y allí un mensajero saldría a su encuentro para revelarle el lugar exacto donde ese tesoro se encontraba. El príncipe cabalgó al galope hacia Alejandría en su caballo y al entrar en la ciudad se le acercó un mendigo en medio de la multitud harapienta y le entregó un pergamino lacrado que contenía un plano minucioso. El príncipe lo abrió y el propio mendigo le ayudó a interpretarlo. Le reveló que aquellos trazos obsesivos y los signos escritos al margen indicaban un mandato: debía volver al Cairo porque el tesoro se hallaba en las dependencias privadas de su propio palacio. Después de cruzar de nuevo el delta del Nilo, unido a una caravana de mercaderes, el príncipe llegó a palacio y en su aposento más íntimo le estaba esperando una mujer bellísima sentada en el borde del lecho.

    AUTORETRAT |Mercè Rodoreda| [retalls]

    Tema: P E N S A R ~ 14/03/2008 22:02 ~ Hay 4 comentarios.

    20080223175856-autoretrat.jpgVaig començar a escriure contes fantàstics durant una època difícil de la meva vida. Necessitava evadir-me del meu sofriment. Jo passava una època molt, però molt dolenta, i escriure’ls va ser, com si diguéssim, una fugida de la realitat. Que jo sempre sostinc que, per a un narrador o per a un poeta, una fugida de la realitat és encarar-se amb la seva realitat més profunda.
     
    * * *
     
    Tinc un caràcter bastant dolent. Generalment, quan sembla que estic contenta, estic d’un humor de mil dimonis, i, al revés; sóc quieta i violenta, apassionada i serena, innocent i complicada. Per això hi ha gent que no es cansa de veure’m, i gent que no em pot aguantar ni cinc minuts. Segueixo els canvis del temps. En principi, sóc esquerpa. I puc arribar a ser autoritària. Viure amb mi és francament difícil. Perquè, a més, aquesta feina em produeix un mal humor terrible. Però, en el fons, si em deixen en pau, sóc una bona persona, amb una inclinació marcada cap al romanticisme, el sentimentalisme i la nostàlgia, que procuro de dissimular perquè considero que són sentiments negatius. En fi: sóc com tothom.
     
    * * *
     
    Escriure és estar sol. Per aconseguir un estat receptiu s’ha de procurar estar buit, al més buit possible. I jo, com que sóc una bèstia literària, necessito solitud.

    Arte poética |Mario Benedetti|

    Tema: S E N T I R ~ 15/03/2008 20:36 ~ No hay comentarios. Comentar.

    20080315204004-arte-poetica.jpg
    Que golpee y golpee
    hasta que nadie
    pueda ya hacerse el sordo
    que golpee y golpee
    hasta que el poeta
    sepa
    o por lo menos crea
    que es a él
    a quien llaman.

    · Chema Madoz 2000-2005 |Tecla Sala| ·

    Tema: m i r a d a s ~ 16/03/2008 20:30 ~ Hay 3 comentarios.

    20080316160008-chema-madoz.jpgEs meritorio destacarse con la imagen en un mundo eminentemente visual. Todo ha sido fotografiado, todos los retoques han sido hechos y no queda efecto ni filtro por probar. Nuestros ojos abrumados se mantienen entornados ajenos al asombro. ¿El futuro imaginado (de imagen) es negro? Quisiera imaginar que es blanco y negro, como las fotografías de Chema Madoz, donde cada una, desde su sencilla concepción (sin retoques posteriores), necesita más de mil palabras para ser explicada.
     
    Tecla Sala presenta la primera gran exposició de Chema Madoz a Catalunya, un fotògraf amb un dels llenguatges més singulars del panorama artístic internacional.
     
    Produïda pel Ministerio de Cultura, amb motiu de la concessió del Premi Nacional de Fotografia de l’any 2000, aquesta exposició inclou una selecció de setanta-cinc obres que abracen el període comprès entre l’any 2000 i el 2005.
     
    Les fotografies que s’hi exposen mostren l’evolució dels conceptes i les tècniques que Chema Madoz treballa des dels primers anys vuitanta, i representen -i aquí l’artista es mostra com un descobridor inesgotable- una fascinant col·lecció d’idees.
     
    Mitjançant una manipulació intel·ligent i delicada dels objectes, Madoz individualitza i ordena, confronta i ressegueix, tot buscant el contrapunt qu ehi ha entre l’essència de les coses i els seus significats latents. Els objectes, situats en un nou lloc, despullats de l’entorn natural on realitzen la seva funció, emeten altres senyals davant la càmera, i ara, convertits en signes, literalment ens parlen.
     
    L’artista utilitza els objectes i la seva representació gràfica com si fossin paraules d’un vocabulari nítid. Resol el seu discurs amb figures i trops de profunda relació amb el llenguatge: analogies, metàfores, paradoxes o metonímies visuals ofereixen a l’espectador un joc de percepció poètica i li exigeixen una activa col·laboració.
     
    L’aposta fotogràfica en blanc i negre també aporta una distància melancòlica. L’escala de grisos converteix els objectes en ombres que s’expressen com fantasmes. Conserven la seva identitat icònica, però estan absorts en un metallenguatge abstracte. Madoz treballa amb les ombres de les coses i n’obté una coherència formal que li permet realitzar un exercici quirúrgic de gran precisió tècnica.
     
    Aquesta col·lecció de fotografies de Chema Madoz ens proposa un passeig per l’enteniment: les imatges ens parlen. Però no es tracta aquí de descobrir la solució d’un jeroglífic. L’enigma s’ha resolt. Era abans que l’artista descobrís la seva solució plàstica on es trobava l’insondable sentit de les coses que, silencioses i quietes en el lloc que se’ls adjudica, es passen tot el temps parlant-nos.

    Nuestros operadores están ocupados |Santiago Roncagliolo|

    Tema: S E N T I R ~ 17/03/2008 22:01 ~ Hay 8 comentarios.

    20080317233308-nuestros-operadores-estan-ocupados.jpg

    -Bienvenido. En esta compañía de teléfonos, pensamos ante todo en su bienestar y su confort. Si desea conocer nuestras nuevas ofertas, diga uno. Si desea asesoría técnica, diga dos. Si desea hablar con un operador, diga tres. Si desea...
     
    -Tres.
     
    En este momento, todos nuestros operadores están ocupados. Por favor, permanezca en línea. Tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii-tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii...
     
    -Venga...
     
    -Le habla Carlota ¿en qué puedo ayudarle?
     
    -Sólo quiero cambiar el contrato de mi móvil. He formado una empresa, y necesito que las facturas me lleguen a nombre de la empresa.
     
    -¿Me puede dar su número de teléfono?
     
    -695333987.
     
    -¿Y su nombre para dirigirme a usted?
     
    -Santiago.
     
    -Señor Santiago, espere un minuto por favor...
     
    -Pero, oiga...
     
    -Tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii-tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii...
     
    -¿Hola?
     
    -Señor Santiago, esta operación la tiene que hacer en un local físico de nuestra compañía.
     
    -Pero es que acabo de estar en el local físico, y ahí me han dado este número.
     
    -Entonces le transferiré con un operador.
     
    -Pero, señorita...
     
    -Bienvenido. En esta compañía de teléfonos, pensamos ante todo en su bienestar y su confort. Tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii-tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii...
     
    -Hola. ¿Hay alguien ahí?
     
    -Le habla Domingo, ¿en qué puedo ayudarle?
     
    -Mire, quisiera cambiar la tarifa de mi móvil. He formado una empresa, y necesito que las facturas me lleguen a nombre de la empresa.
     
    -Entiendo. Vamos a necesitar su número de contrato y su número de terminal.
     
    -¿Mi número de qué?
     
    -De contrato y de terminal. El primero está en su contrato, y el segundo, en su terminal.
     
    -No los tengo. Mi contrato es muy antiguo. ¿Hay alguien que pueda proporcionarme esos números, por favor?
     
    -Sí, le transferiré con un operador.
     
    -Bienvenido. En esta compañía de teléfonos, pensamos ante todo en su bienestar y su confort. Si desea conocer nuestras nuevas ofertas, diga uno. Si desea asesoría técnica, diga dos. Si desea hablar con un operador, diga tres. Si desea...
     
    -Tres.
     
    -Le habla Antonio. ¿Me puede dar su número de teléfono?
     
    -695333987.
     
    -¿Y su nombre para dirigirme a usted?
     
    -Santiago...
     
    -¿En qué puedo ayudarlo?
     
    -He formado una empresa, y quisiera que me facturen el teléfono a nombre de ella.
     
    -¿De qué es la empresa?
     
    -De lo que yo hago. En realidad, todo sigue igual. Sólo es un cambio de nombre para fines contables.
     
    -Esta operación la tiene que hacer en un local de nuestra compañía.
     
    -Pero es que acabo de estar en el local físico, y ahí me han dado este numero.
     
    -Tiene que marcar el 471.
     
    -¡Ya marqué el 471! Hace media hora, cuando marqué, este número era el 471.
     
    -Entonces necesitará el número de contrato y el de terminal. Lo transferiré a un operador para...
     
    -Escucha Antonio, te seré sincero: todo es mentira. En realidad, yo pago el teléfono y lo seguiré pagando yo. ¿Comprendes? Sólo necesito que aparezca otro nombre, del que también soy dueño. Es fácil. ¿Verdad que es fácil? Todo es falso. ¿Comprendes?
     
    -Ya. Lo transferiré con un operador...
     
    -No, no por favor, Antonio. No me hagas esto. Háblame.
     
    -Bien, necesitará el número de contrato y el de terminal.
     
    -Te odio, Antonio.
     
    -¿Quiere que lo transfiera con un operador que le proporcione esos números?
     
    -Voy a comerme tus intestinos fritos, y te voy a arrancar los ojos con dos cucharas...
     
    -Lo transferiré.
     
    -Y luego me suicidaré. Ya lo estoy haciendo. Me estoy estrangulando con el cable del teléfono. ¿Lo oyes? Y tú tienes la culpa.
     
    -Bienvenido. En esta compañía de teléfonos, pensamos ante todo en su bienestar y su confort. En este momento, todos nuestros operadores están ocupados. Por favor, permanezca en línea. Tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii-tuturi-tiriri-titura-tarara-tuturi-tiriri-tarara-tuturiii...

    [Fragmento del 10 de abril de 1829] |Goethe|

    Tema: P E N S A R ~ 18/03/2008 21:57 ~ Hay 6 comentarios.

    20080301185707-fragmento-del-10-de-abril-de-1829.jpgEn todas las épocas se ha dicho y repetido que hay que aspirar a conocerse a sí mismo. Se trata de un requerimiento extraño, al que hasta ahora nadie ha respondido y al que, en realidad, nadie debería responder. El hombre, con todos sus esfuerzos y afanes, siempre depende de lo exterior, del mundo que le rodea, y bastante le cuesta conocerlo y servirse de él en la medida en que lo necesita para sus objetivos. De sí mismo lo único que sabe es si está disfrutando o sufriendo, de modo que son sólo las alegrías y los sufrimientos los que le instruyen sobre lo que debe buscar y lo que debe evitar. Sin embargo, aparte de esto, el ser humano es una criatura oscura que no sabe de dónde viene ni adónde va, conoce muy poco del mundo y aún menos de sí mismo. Tampoco yo me conozco a mí mismo, y ¡que Dios me guarde de ello!

    · Los detectives salvajes |Roberto Bolaño| ·

    Tema: t e s o r o s ~ 19/03/2008 21:32 ~ No hay comentarios. Comentar.

    20080316230343-los-detectives-salvajes.jpgNo la he entendido pero me tiene enamorado. No me refiero a una mujer sino a la novela de Roberto Bolaño. Su estructura es muy original, aparentemente fragmentaria (seguro que Agustín Fernández Mallo la ha leído mientras untaba Nocilla). La trama se compone de múltiples hilos que, con maestría, se van entrelazando hasta que te notas amarrado irremediablemente a sus páginas, con un nudo de espléndida literatura. Lo que menos importa es el desenlace, si acaso existe, sino el proceso de conocerla y descubrirse emocionado a su vera, vamos, como con una mujer.
     
    Arturo Belano y Ulises Lima, los detectives salvajes, salen a buscar las huellas de Cesárea Tinajero, la misteriosa escritora desaparecida en México en los años inmediatamente posteriores a la Revolución, y esa búsqueda -el viaje y sus consecuencias- se prolonga durante veinte años, desde 1976 hasta 1996, el tiempo canónico de cualquier errancia, bifurcándose a través de múltiples personajes y continentes, en una novela en donde hay de todo: amores y muertes, asesinatos y fugas turísticas, manicomios y universidades, desapariciones y apariciones.
     
    Sus escenarios son México, Nicaragua, Estados Unidos, Francia, España, Austria, Israel, África, siempre al compás de los detectives salvajes -poetas «desesperados», traficantes ocasionales-, Arturo Belano y Ulises Lima, los enigmáticos protagonistas de este libro que puede leerse como un refinadísimo thriller wellesiano, atravesado por un humor iconoclasta y feroz. Entre los personajes destaca un fotógrafo español en el último escalón de la desesperación, un neonazi borderline, un torero mexicano jubilado que vive en el desierto, una estudiante francesa lectora de Sade, una prostituta adolescente en permanente huida, una prócer uruguaya en el 68 latinoamericano, un abogado gallego herido por la poesía, un editor mexicano perseguido por unos pistoleros a sueldo...

    Imagínate |Karmelo C. Iribarren|

    Tema: S E N T I R ~ 20/03/2008 19:37 ~ Hay 5 comentarios.

    20090208094135-imagii-nate.jpg
    Un paquete
    de Winston, tres
    cafés, y no sé cuántos
    folios, para decirte
    en un poema
    que te quiero.
     
    Imagínate,
    si me metiese
    con tu cuerpo.

    · Sábado de Resurrección ·

    Tema: e s b o z o s ~ 22/03/2008 08:54 ~ Hay 3 comentarios.

    20080320203250-sabado-de-resurreccion.jpgEstaba Jesús en su tumba cuando, al segundo día, sonó el mandamiento divino. Lentamente le impuso sus manos y dejó de sonar. Entonces, quizá debido a la parte humana de su divinidad, se revolvió perezoso en la mortaja y continuó muerto. Dar la Buena Nueva bien podía esperar un día más.

    Epicteto traducido |Francisco de Quevedo| [fragmento]

    Tema: S E N T I R ~ 23/03/2008 19:54 ~ Hay 3 comentarios.

    20080315234356-epicteto-traducido.jpg
    No son las cosas mismas
    las que al hombre alborotan y espantan
    sino las opiniones engañosas
    que tiene el hombre de las mismas cosas:
    (...) Por esto, cuantas veces tu seso turbaren ilusiones
    culparás a tus propias opiniones y no a las cosas mismas,
    ya propias ya ajenas,
    pues en ellas todas son buenas.
    Por esto debes advertir en todo
    que quien por su maldad o su desprecio
    al otro culpa, es necio;
    que quien se culpa a sí y a nadie culpa, ya que no es ignorante,
    es solamente honesto principiante;
    mas el varón que ni a sí ni a otro acusa
    en cualquier trabajo o accidente, es el sabio y bueno juntamente.

    Ley de Defensa del Matrimonio (Estados Unidos) [fragmentos del debate (julio de 1996)]

    Tema: P E N S A R ~ 24/03/2008 18:41 ~ Hay 1 comentario.

    20080324182828-ley-de-defensa-del-matrimonio.jpg

    Señor presidente, éste es el momento y el lugar para debatir esta cuestión. Nos enfrenta ahora. Se acerca cada vez más. (...) Señor presidente, en los anales de la experiencia humana, en docenas de civilizaciones y culturas de distintos sistemas de valores, la humanidad ha descubierto que la relación permanente entre hombres y mujeres es una piedra angular para la estabilidad, la fortaleza y la salud de la sociedad humana, una relación que amerita el reconocimiento legal y la protección judicial (...).
     
    [Luego de leer una larga lista de pasajes bíblicos que mencionan el matrimonio] Pobre de aquella sociedad, señor presidente, que no honre esa herencia y comience a desdibujar esa tradición establecida por el Creador en el comienzo (...).
     
    [Luego de describir un viaje a la antigua ciudad de Babilonia] Estuve en el lugar o al menos se me dijo que estaba en el lugar en que Belsasar, hijo de Nabucodonosor, organizó un banquete para mil de sus lores. Belsasar tomó las copas que habían sido robadas del templo por Nabucodonosor. Él, su esposa, sus concubinas y sus colegas bebieron de esos recipientes y Belsasar vio la mano de un hombre escribiendo en el estuco del muro, cerca del candelabro, y la mano escribió “me’ne, me’ne, te’kel, uphar’sin” y cambió el rostro de Belsasar, se le aflojaron las rodillas y temblaron sus piernas. Llamó a sus astrólogos, videntes y magos y dijo: “Díganme qué significa esa escritura”, pero ellos estaban desconcertados. No podían interpretar la escritura (...). Daniel interpretó la escritura: “Dios ha medido tu reino y lo ha acabado. Se te ha pesado en las balanzas y se te encontró en falta. Tu reino será dividido y dado a los medos y los persas”.
     
    Esa noche, Belsasar fue muerto por Darío, el Medo, y su reino fue dividido.
     
    Señor presidente: Estados Unidos está siendo juzgado. Si se acepta el matrimonio entre personas del mismo sexo, el anuncio será oficial, los Estados Unidos habrán dicho que los niños no necesitan una madre y un padre; servirán igualmente dos madres o dos padres.
     
    Esto sería una catástrofe. Gran parte de los Estados Unidos ha perdido sus amarras. Las normas ya no existen. Hemos perdido el rumbo con una rapidez que apabulla. Lo que llevó miles de años construir está siendo desmantelado en una generación.
     
    Digo a mis colegas, adoptemos una postura clara. Ha llegado el momento. El tema es relevante. Defendamos la más antigua de las instituciones, la institución del matrimonio entre el hombre y la mujer, como lo establece la Santa Biblia. De otro modo, también nosotros seremos juzgados y se nos encontrará en falta.


    Robert Byrd



     

    La verdad que todos conocemos, y que en la práctica de hoy se ignora, es que los matrimonios se separan en los Estados Unidos, no porque los hombres y las mujeres estén sitiados por un movimiento masivo de hombres que se casan con hombres y mujeres con mujeres. Los matrimonios se deshacen porque los hombres y las mujeres no permanecen casados. La verdadera amenaza proviene de las actitudes de muchos hombres y mujeres casados entre sí, y de las relaciones de personas de sexo opuesto, no del mismo sexo. (...) Si ésta fuera realmente una ley de defensa del matrimonio, expandiría la experiencia de aprendizaje para aspirantes a maridos y a esposas. Proveería asesoramiento para matrimonios con problemas, no sólo para quienes pueden pagarlo. Proveería tratamiento a pedido para quienes tienen problemas por el abuso de alcohol y sustancias tóxicas, o por las perniciosas e interminables intrusiones con las que se abusó de ellos siendo niños y de las que nunca pueden despegarse. Expandiría la ley de defensa de las mujeres contra la violencia. Garantizaría el cuidado de los niños en guarderías para toda familia que lo necesita y no puede pagarlo. Expandiría los programas en las escuelas para mostrar a los estudiantes de escuela media un mayor conjunto de opciones en la vida práctica. Garantizaría que nuestros niños fueran capaces de leer cuando salen de la escuela media. Expandiría las oportunidades de adopción, así como la protección de niños maltratados. Ayudaría a los niños a realizar actividades después de la escuela, distintas a tener embarazos adolescentes no deseados. Ayudaría a fortalecer los Clubes de Niños y de Niñas, las Asociaciones Cristianas de Jóvenes de muchachos y muchachas, los programas para la transición de la escuela al trabajo y otras alternativas, de modo que los jóvenes puedan convertirse en adultos sanos y productivos, y que tengan relaciones adultas saludables. Pero todos sabemos la verdad. La verdad es que se cometen errores y habrá matrimonios que fracasen. Pero éstas son maneras de defender realmente el matrimonio en los Estados Unidos.


    John Kerry

    Un precio merecido |Roberto Enríquez|

    Tema: S E N T I R ~ 25/03/2008 22:21 ~ Hay 2 comentarios.

    20080322213425-un-precio-merecido.jpg

    1

     

    Dos poemas de metro y rima libre, un breve ensayo impresionista autobiográfico sobre poetisas contemporáneas, media docena de carantoñas a bebés desconocidos
     
    -¿sonrieron?
     
    -sonrieron
     
    Asistencia a una anciana en un cajero automático, limpieza a fondo de la casa, tres coitos de más de treinta minutos...
     
    -¿orgasmos?
     
    -propios, tres; ajenos, dos
     
    -¿sabe que eso lleva penalización?
     
    -ya...
     
    Y algunas entradas para la enciclopedia monotemática que el supervisor se encarga de tomar al dictado: “Porque el dinero, por supuesto, nunca es sólo dinero. Siempre es otra cosa, siempre es algo más, y siempre tiene la última palabra. Paul Auster. A salto de mata. Página 12”.
     
    -¿Más?
     
    -bueno, he contabilizado lo que gastó Warhol en material fotográfico según sus Diarios entre el 24 de noviembre de 1976 y junio de 1979...
     
    -interesante... ¿cuánto?
     
    -278 dólares con 77 centavos.
     
    El supervisor toma nota de la última información revelada, aparta la vista de la pantalla y mira a Marcos por si tuviera algo más que ofrecer. No hay más. De momento.
     
    -Dentro de unos días, una semana, como mucho, podré traer la cifra total de lo que gastó Warhol en taxis a lo largo de todos sus Diarios.
     
    El empleado hace la suma en su máquina calculadora: dos poemas a 100 dólares poema, 200; un ensayo breve, otros 100; seis sonrisas indiscriminadas a bebés, 72 dólares las seis; cuidado del hogar, 20 dólares; tres encuentros sexuales 180, menos la penalización, 155. Dos entradas para la enciclopedia: 50 dólares por la textual, 28 por la numérica. Total: 625 dólares.
     
    Al salir del despacho, Marcos piensa que aunque parece mucho dinero por una semana de trabajo, casi la mitad lo va a tener que entregar en la sección de gastos. Por lo menos la mitad: las más de diez veces que la televisión le había hecho sonreír, los buenos consejos que había recibido el día anterior de Paula... Debería empezar a reducir gastos: usar menos el teléfono, eliminar sus dudas, o al menos tratar de no manifestarlas ante los demás, siempre deseosos de poder echar una mano, llevados por la ambición. Aunque él no sea mejor. Nadie lo es. Se lo ha demostrado al declarar las seis carantoñas efectivas, sin haber tenido en cuenta la súplica de aquella madre para que no dijera nada, “por favor, ya son demasiados gastos, un niño pequeño es una ruina para una madre soltera: todo el mundo se cree con derecho a ayudar, a ser atento...”. Aunque entonces no había anotado su número en la libreta, lo había memorizado para poder apuntarlo después en el formulario laboral. Ahora esa mujer tendría que pagar un recargo por fraude. Si fuese la primera vez, no pasaría nada, se consideraría un olvido involuntario y sólo se aplicaría un diez por ciento más, pero si fuera reincidente, la multa sería bastante mayor, casi el triple del importe omitido. Nadie es mejor. Por mucha mala conciencia.
     
    Marcos abandona el ministerio con 400 dólares en el bolsillo y marcha hacia su casa para terminar de leer los Diarios de Andy Warhol y así poder entregar a la semana siguiente el total de gastos en taxis, revistas, propinas, libros y material fotográfico.

     

    2

     

    Al cabo de dos semanas, el funcionario del ministerio de trabajo telefoneó a Marcos para interesarse por las cifras de los Diarios de Warhol prometidas. Si un funcionario farfulla “interesante” ante la propuesta de algún ciudadano, no cabe duda de que se tomará interés.
     
    -Pensaba ir por allí esta misma mañana
     
    -estupendo.
     
    Desde el 24 de noviembre de 1976 cuando Warhol empezó a dictar sus diarios, hasta el 17 de febrero de 1987, cinco días antes de su muerte y último de los registrados, Andy Warhol contabilizó un gasto de 4.981,4 dólares en taxis
     
    -cuatro mil novecientos ochenta y un dólares con cuarenta centavos...
     
    Mientras que en esos casi doce años, sólo aparecen libros por un importe de 393 con 62
     
    -perfecto... ¿alguna otra cosa?
     
    -lo cierto es que no... no me ha dado tiempo a más
     
    -no se preocupe. Es un trabajo excelente. Muy concienzudo
     
    -gracias
     
    -veamos; de una información de cinco mil trescientos setenta y cinco dólares con dos centavos... le corresponden quinientos treinta y siete dólares con cincuenta: un diez por ciento del total, ¿de acuerdo?
     
    -de acuerdo.
     
    A Marcos se le hace tan raro salir del edificio sin haber tenido que entregar ni un solo dólar para pagar sus gastos. Desde la última vez que había acudido allí, había pasado dos semanas sin salir de casa, ni encender el televisor. Había estado leyendo, comiendo las sobras que había ido encontrando en la despensa o en la nevera, sin contestar ninguna llamada que le pudiese interrumpir en su labor.
     
    “Así se hace dinero”, pensó. Y de camino a casa, tras hacer algunas compras sin cargarse demasiado para no necesitar ayuda alguna, sonriendo a diestro y siniestro por algo de calderilla en “mejora convivencial” entró en una bibilioteca para hacerse con otro libro que le diera más cifras que vender. Se decidió por Dinero de Martin Amis. Tardó sólo un para de días en leerlo, pero supo que no sacaría ni un dólar por él. No había cifras, y las citas que halló le parecieron soflamas progubernamentales que le habría repugnado entregar. Al menos, contar los dólares que Warhol había ido gastando en moverse en coche por ahí, había sido, de alguna manera, una labor de investigación. “Así no se hace dinero”. Pensó.
     
    -Esperábamos algo más de usted. Tras su última visita, informé al comité sobre sus capacidades y quedaron muy impresionados
     
    -lo siento
     
    -quince sonrisas fugaces en una semana no son un gran resultado
     
    -lo sé
     
    -sólo puedo darle noventa dólares
     
    -bueno...
     
    -aguarde. ¿Qué esperaba usted encontrar en el libro de Martin Amis?
     
    -no sé; alguna cifra para la enciclopedia
     
    -¿y nada?
     
    -nada
     
    -¿ni siquiera una cita?
     
    -no
     
    -¿ni siquiera “si pudiésemos extender el dinero como una delgada capa por encima de todas las cosas, quizá la vida se suavizara. El mundo estaría más acolchado. Pero la vida, qué dura es la vida. La vida es durísima”. Página doscientos setenta y seis. Nos habría encantado que la hubiera traído. Confiábamos tanto en usted...
     
    -lo siento
     
    La semana con 90 dólares coincidió con la llegada del frío. Marcos apenas había ahorrado nada para pagar el calor. Todas las mañanas al levantarse, antes incluso del desayuno, se sentaba en su mesa a escribir, con la ilusión de algún poema en la recámara, de ser capaz de un par de ellos que le dieran, por lo menos, para la calefacción. Pero no. Ya después de desayunar salía a la calle a buscar lo que fuera: algún minusválido atrapado en la nieve (ayuda en emergencia: 75$), niños extraviados (búsqueda de personas: 50$), el cuerpo de un mendigo (recogida de cadáveres: 100$)... lo que fuera. Pero sólo encontraba otros como él que le sonreían y a los que evitaba mirar a toda costa.

     

    3

     

    No permitió que Paula le diera ningún consejo, incluso la interrumpió con brusquedad cuando ella le abrazó contra su pecho y quiso empezar a recitarle la fábula de la cigarra y la hormiga. No podía permitirse tirar ni un dólar en apoyo emocional. Había ido a verla sólo para poder meterse juntos en la cama y masturbarla tantas veces como pudieran aguantar: ella despierta, él sin eyacular
     
    -me parece que esta noche me vas a salir carísimo
     
    -hay cosas que no se pagan con dinero...
     
    -hace tiempo que eso ya no es verdad
     
    -lo sé
     
    Marcos entonces pensó por primera vez en la prostitución. No en la sexual que pudiera parecer esa noche junto a Paula, arrancándole un orgasmo tras otro para poder comprar comida y pagar la calefacción. Pensó en todas las maneras de prostitución, en todos sus modos de ganar dinero: en poemas inéditos que quedaban archivados en un ministerio como facturas, en sonrisas, lecturas, notas, amabilidad...
     
    -pero tú no eres peor que los demás. Todos actuamos igual
     
    -si crees que eso es un consuelo, lo voy a tener que declarar
     
    -no, no creo que sea ningún consuelo, la verdad
     
    Otra solución que ambos discuten es recurrir a la asociación familiar, al matrimonio con hijos que es una fuente segura de ingresos suficientes: matrimonio heterosexual: 3.000 dólares mensuales en concepto de atenciones mutuas, actitud ejemplificadora, estabilización social y mejora emocional recíproca. 5.000 dólares al mes si se tiene un hijo y 1.500 dólares mensuales más por cada hijo a partir del segundo
     
    -si nos casamos puedes dejar de escribir, de leer un libro tras otro, de sonreír a los bebés o ayudar a las viejitas. Si nos casamos, Marcos, podrás vivir como desees
     
    -¿y tú?
     
    -por mí no te preocupes. Estaré bien
     
    -“Es cuando hace frío. Éste es el momento en que realmente notas que tienes dinero”
     
    -¿qué quieres decir?
     
    -nada. Son sólo unas frases del último libro que leí...

    · Sol ·

    Tema: e s b o z o s ~ 26/03/2008 21:09 ~ Hay 6 comentarios.

    20080326213422-manana.jpg
    Mañana también saldrá el Sol
    sin hacer caso de las tristezas
    de seres humanos caminando
    cabizbajos cuando en el cielo
    mañana también saldrá el Sol.

    Confidencia |André Comte-Sponville| [extracto de su Diccionario filosófico]

    Tema: P E N S A R ~ 27/03/2008 21:40 ~ Hay 2 comentarios.

    20080315232305-confidencia.jpgEs contar a alguien, a propósito de uno mismo (sin lo cual ya no sería confidencia, sino indiscreción), lo que no se contaría a cualquiera: prueba de confianza, de amor o de intimidad. Se distingue de la declaración, porque no supone ninguna culpabilidad. De la confesión, porque no espera ningún perdón. Es la manera de hablar privilegiada de los amigos, que se aman demasiado para juzgarse.

    El Príncipe Feliz |Oscar Wilde|

    Tema: S E N T I R ~ 28/03/2008 20:52 ~ Hay 4 comentarios.

    20080323182659-el-principe-feliz.jpg

    Dominando la ciudad, sobre una alta columna, se alzaba la estatua del Príncipe Feliz. Estaba sobredorada con láminas delgadas de oro fino, por ojos tenía dos brillantes zafiros, y ardía un gran rubí en la empuñadura de su espada.
     
    Verdaderamente era muy admirado.
     
    -Es tan bello como una veleta -observó uno de los concejales, que quería adquirir fama de tener gustos artísticos-; sólo que no es tan útil -añadió, temiendo que la gente fuera a pensar que carecía de sentido práctico, lo que en realidad no era el caso.
     
    -¿Por qué no te pareces al Príncipe Feliz? -preguntó una madre sensata a un niño que lloraba porque quería la luna-. Al Príncipe Feliz nunca se le ocurriría llorar por nada.
     
    -Me alegro de que haya alguien en el mundo que sea completamente feliz -murmuró un hombre desengañado, mientras contemplaba la maravillosa estatua.
     
    -Parece un ángel -dijeron los niños del hospicio cuando salían de la catedral con sus capas de brillante color escarlata y sus limpios delantales blancos.
     
    -¿Cómo lo sabéis? -dijo el profesor de matemáticas-, nunca habéis visto a ninguno.
     
    -Ah, pero lo hemos visto en sueños -replicaron los niños.
     
    Y el profesor de matemáticas frunció el ceño y tomó un aspecto severo, pues no aprobaba que los niños soñaran.
     
    Una noche, una pequeña golondrina pasó volando por encima de la ciudad. Sus amigas se habían ido a Egipto seis semanas antes, pero ella se había quedado rezagada, pues estaba enamorada del junco más hermoso. Le había conocido al comienzo de la primavera, cuando volaba río abajo persiguiendo a una gran polilla de color amarillo, y le había atraído tanto el talle esbelto del junco que se había detenido a hablarle.
     
    -¿Te parece bien que te ame? -dijo la golondrina, a quien le gustaba ir directamente al asunto.
     
    Y el junco le hizo una profunda reverencia. Así que voló y voló a su alrededor, rozando el agua con las alas y haciendo ondulaciones de plata. Este fue su noviazgo y duró todo el verano.
     
    -Es un cariño ridículo -gorjeaban las otras golondrinas-; no tiene dinero y tiene demasiados parientes.
     
    Y en verdad, el río estaba completamente lleno de juncos. Luego, cuando llegó el otoño, todas se fueron volando.
     
    Después de su marcha se sintió sola, y empezó a cansarse de su amado.
     
    «No tiene conversación -se dijo-, y me temo que es casquivano, pues está siempre coqueteando con la brisa.»
     
    Y, ciertamente, siempre que soplaba la brisa, le hacía el junco las más graciosas reverencias.
     
    «Tengo que admitir que es hogareño -seguía diciéndose la golondrina-, pero a mí me gusta viajar, y a mi marido, por consiguiente, también debería gustarle.»
     
    -¿Quieres venirte conmigo? -le dijo finalmente.
     
    Pero el junco negó con la cabeza, pues estaba muy apegado a su hogar.
     
    -Has estado jugando con mis sentimientos -gritó la golondrina. Me voy a las Pirámides. ¡Adiós!
     
    Y se marchó volando.
     
    Voló durante todo el día, y cuando era de noche llegó a la ciudad.
     
    «¿Dónde me albergaré? -se dijo-; espero que la ciudad haya hecho los preparativos.»
     
    Entonces vio la estatua sobre su elevada columna.
     
    -Me alojaré ahí -exclamó-; tiene una hermosa situación con abundante aire fresco.
     
    Así es que se posó justamente entre los pies del Príncipe Feliz.
     
    -Tengo un dormitorio de oro -dijo bajito para sí, mirando en torno suyo, y se dispuso a dormir.
     
    Pero precisamente cuando estaba metiendo la cabeza debajo del ala cayó sobre ella una gota de agua.
     
    -¡Qué cosa tan curiosa! -exclamó-, no hay una sola nube en el cielo, las estrellas están claras y brillantes, ¡y, sin embargo, está lloviendo! El clima del norte de Europa es realmente terrible.
     
    Al junco solía gustarle la lluvia, pero era meramente por egoísmo.
     
    Entonces cayó otra gota.
     
    -¿Para qué sirve una estatua si no te puede resguardar de la lluvia? -dijo-. Tengo que buscar una buena chimenea.
     
    Y decidió marcharse.
     
    Pero antes de abrir las alas le cayó una tercera gota; miró hacia arriba y vio... Ah, ¿qué estaba viendo? Los ojos del Príncipe Feliz estaban llenos de lágrimas y las lágrimas rodaban por sus doradas mejillas. Su rostro era tan hermoso a la luz de la luna que la pequeña golondrina se llenó de compasión.
     
    -¿Quién eres?
     
    -Soy el Príncipe Feliz.
     
    -Entonces, ¿por qué estás llorando? -preguntó la golondrina-; me has dejado empapada.
     
    -Cuando yo vivía y tenía un corazón humano -respondió la estatua-, no sabía lo que era el llanto, pues habitaba en el palacio de Sans-Souci, que es el palacio de la Despreocupación, donde al dolor no se le permite entrar. De día jugaba con mis compañeros en el jardín, y por la tarde dirigía la danza en el gran salón. Rodeando el jardín había un muro muy alto, pero nunca me cuidé de inquirir qué había más allá, tan hermoso era todo en torno mío. Mis cortesanos me llamaban el Príncipe Feliz, y feliz era, en verdad, si el placer fuera la felicidad. Así viví y así me llegó la muerte. Y ahora que estoy muerto me han puesto aquí tan algo que puedo ver toda la fealdad y toda la miseria de mi ciudad, y aunque mi corazón sea de plomo, no puedo por menos de llorar.
     
    «¡Cómo!, ¿no es de oro macizo?», se dijo la golondrina hablando para sí, pues era demasiado educada para hacer observaciones personales en voz alta.
     
    -Allá lejos -continuó la estatua en tono bajo y musical-, allá lejos, en una callejuela hay una casa pobre. Una de las ventanas está abierta, y a través de ella puedo ver a una mujer sentada ante una mesa. Tiene la cara delgada y demacrada y las manos ásperas y enrojecidas, completamente picoteadas por la aguja, pues es costurera. Está bordando pasionarias en un vestido de raso para que la más bella de las damas de honor de la reina lo lleve en el próximo baile de la corte. En un lecho, en un rincón de la habitación, su niño yace enfermo. Tiene fiebre y está pidiendo naranjas; su madre no tiene nada que darle más que agua del río, así es que el pequeño está llorando. Golondrina, golondrina, pequeña golondrina, ¿no puedes llevarle el rubí de la empuñadura de mi espada? Mis pies están tan sujetos a este pedestal que no puedo moverme.
     
    -Me esperan en Egipto -dijo la golondrina-. Mis amigas están volando Nilo arriba y Nilo abajo, y charlan con las grandes flores de loto. Pronto se irán a dormir a la tumba del gran rey. El rey mismo está allí en su sarcófago decorado con pinturas, envuelto en lino amarillo y embalsamado con especias. Lleva en torno a su cuello una cadena de jade verde pálido, y sus manos son como hojas marchitas.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-, ¿no quieres quedarte conmigo por una noche y ser mi mensajera? ¡El muchacho tiene tanta sed y la madre está tan triste!
     
    -No creo que me gusten los muchachos -replicó la golondrina-. El verano pasado, cuando estaba sobre el río, había chicos maleducados, los hijos del molinero, que siempre me estaban tirando piedras. Nunca me dieron, por supuesto; nosotras las golondrinas volamos demasiado bien para que suceda eso y, además, yo desciendo de una familia famosa por su agilidad; pero, no obstante, era una muestra de falta de respeto.
     
    Pero el Príncipe Feliz parecía tan triste que la pequeña golondrina sintió pena.
     
    -Hace mucho frío aquí -dijo-, pero me quedaré contigo por una noche y seré tu mensajera.
     
    -Gracias, pequeña golondrina -dijo el Príncipe.
     
    Y así la golondrina arrancó el gran rubí de la espada del Príncipe y se fue volando con él en el pico por encima de los tejados de la ciudad.
     
    Pasó junto a la torre de la catedral, donde estaban esculpidos los ángeles de blanco mármol. Paso junto al palacio, y oyó la música del baile. Una bella muchacha salió al balcón con su amado.
     
    -¡Qué maravillosas son las estrellas! -le dijo él-, ¡y qué maravilloso es el poder del amor!
     
    -Espero que mi vestido esté a tiempo para el baile de gala -respondió ella-; he encargado que le borden pasionarias; pero ¡las bordadoras son tan perezosas!
     
    Pasó sobre el río y vio las linternas suspendidas en los mástiles de los barcos. Pasó por encima de la judería, y vio a los judíos viejos haciendo tratos entre sí y pesando monedas en balanzas de cobre. Llegó por último a la casa pobre y miró hacia adentro: el muchacho se estaba agitando febrilmente en el lecho y la madre se había quedado dormida, de cansada que estaba.
     
    Entró de un vuelo y dejó el gran rubí sobre la mesa, al lado del dedal de la mujer. Luego revoloteó suavemente alrededor del lecho, abanicando la frente del niño con sus alas.
     
    -¡Qué fresquito me siento! -dijo el muchacho-, debo de estar mejorando.
     
    Y se sumió en un sueño delicioso.
     
    Entonces la golondrina volvió volando junto al Príncipe Feliz y le contó lo que había hecho.
     
    -Es extraño -observó-, pero siento calor, a pesar de que hace tanto frío.
     
    -Eso es porque has hecho una buena acción -dijo el Príncipe.
     
    Y la golondrina se puso a pensar, y se quedó dormida. El pensar siempre le daba sueño.
     
    Cuando rompió el día bajó volando al río y se bañó.
     
    -¡Qué fenómeno tan notable! -dijo el profesor de ornitología, que pasaba por el puente-. ¡Una golondrina en invierno!
     
    Y escribió una larga carta al periódico local tratando de ello. Todo el mundo la citó, ¡tan plagada estaba de palabras que no podían entender!
     
    «Esta noche me voy a Egipto», se dijo la golondrina.
     
    Y se puso contenta sólo con pensarlo.
     
    Visitó todos los monumentos públicos y estuvo posada un largo rato en lo más alto del campanario de la iglesia. Dondequiera que iba, los gorriones piaban y se decían unos a otros:
     
    -¡Qué forastera tan distinguida!
     
    Así es que disfrutó muchísimo.
     
    Cuando salió la luna, volvió volando hasta el Príncipe Feliz.
     
    -¿Tienes algún encargo para Egipto? -le preguntó-. Me marcho ahora mismo.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-, ¿no quieres quedarte conmigo una noche más?
     
    -Me esperan en Egipto -respondió la golondrina-. Mañana mis amigas remontarán el río hasta la segunda catarata. El hipopótamo se acuesta allí entre las espadañas, y el dios Memnón está sentado en un gran trono de granito. Toda la noche observa las estrellas, y cuando brilla el lucero del alba, lanza un grito de alegría y luego vuelve a quedarse silencioso. A mediodía, los rubios leones bajan a beber al borde del agua; tienen los ojos como verdes berilos, y su rugido es más sonoro que el estrépito de la catarata.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-, allá lejos, al otro lado de la ciudad, veo a un joven en una buhardilla; está inclinado sobre una mesa cubierta de papeles, y en un vaso a su lado hay un ramillete de violetas marchitas. Tiene el cabello castaño y rizado, los labios rojos como una granada y grandes ojos soñadores. Está intentando terminar una obra para el director del teatro, pero tiene demasiado frío para seguir escribiendo. No hay fuego en los llares, y el hambre le ha debilitado.
     
    -Me quedaré contigo una noche más -dijo la golondrina, que realmente tenía buen corazón-. ¿Tengo que llevarle otro rubí?
     
    -¡Ay! Ya no tengo rubíes -dijo el Príncipe-. Todo lo que me queda son los ojos. Son zafiros excepcionales, traídos de la India hace mil años. Arranca uno de ellos y llévaselo; se lo venderá al joyero, y comprará alimentos y leña, y terminará su obra.
     
    -Querido Príncipe -dijo la golondrina-, no puedo hacer eso.
     
    Y se echó a llorar.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe, haz lo que te ordeno.
     
    Así es que la golondrina arrancó un ojo del Príncipe y se fue volando a la buhardilla del estudiante.
     
    Fue muy fácil entrar, ya que había un boquete en el tejado. Se lanzó a través de él y entró en la habitación. El joven tenía la cabeza hundida entre las manos, así que no oyó el aleteo del pájaro, y cuando alzó la mirada encontró el hermoso zafiro sobre las violetas marchitas.
     
    -Están empezando a estimarme -exclamó-; esto viene de algún ferviente admirador. Ya puedo terminar mi obra.
     
    Y parecía muy feliz.
     
    Al día siguiente, la golondrina bajó volando al puerto. Se posó sobre el mástil de un gran navío y estuvo observando cómo los marineros subían grandes cajones de la bodega tirando de cuerdas.
     
    -¡Ízalo! -gritaban cuando subía cada cajón.
     
    -Me voy a Egipto -gritó la golondrina.
     
    Pero nadie le prestaba atención, y cuando salió la luna volvió volando junto al Príncipe Feliz.
     
    -He venido a decirte adiós -exclamó.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-, ¿no quieres quedarte conmigo una noche más?
     
    -Es invierno -respondió la golondrina-, y pronto estará aquí la fría nieve. En Egipto, el sol es tibio sobre las palmeras verdes, y los cocodrilos yacen en el cieno mirando perezosamente en torno suyo. Mis compañeras están haciendo el nido sobre el Templo de Baalbec, y las tórtolas blancas y rosadas las observan y se arrullan. Querido Príncipe, debo dejarte, pero nunca me olvidaré de ti, y la próxima primavera te traeré a mi regreso dos bellas joyas a cambio de las que tú has dado. El rubí será más rojo que una rosa roja, y el zafiro será tan azul como el vasto mar.
     
    -Abajo, en la plaza -dijo el Príncipe Feliz-, está una pequeña vendedora de cerillas. Se le han caído las cerillas al arroyo, y se han estropeado todas. Su padre le pegará si no lleva dinero a casa, y está llorando. Va descalza, sin medias ni zapatos, y lleva la cabecita descubierta. Arráncame el otro ojo y dáselo, y así su padre no le pegará.
     
    -Me quedaré contigo una noche más -dijo la golondrina-, pero no puedo arrancarte el ojo; te quedarías completamente ciego.
     
    -Golondrina, golondrina, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-, haz lo que te ordeno.
     
    Así es que arrancó el otro ojo del Príncipe y se lanzó de un vuelo llevándoselo.
     
    Descendió rauda ante la cerillera y le deslizó la joya en la palma de la mano.
     
    -¡Qué trocito de cristal tan hermoso! -exclamó la muchacha.
     
    Y se fue a casa corriendo y riéndose.
     
    Entonces volvió la golondrina con el Príncipe.
     
    -Ahora estás ciego -dijo-, así que me quedaré contigo para siempre.
     
    -No, pequeña golondrina -dijo el pobre Príncipe-; debes irte a Egipto.
     
    -Me quedaré siempre contigo -dijo la golondrina.
     
    Y se durmió a los pies del Príncipe.
     
    Todo el día siguiente estuvo posada en el hombro del Príncipe contándole historias de lo que había visto en tierras extrañas. Le habló de los rojos ibis, que están en largas hileras a las orillas del Nilo y pescan peces de oro con el pico; de la Esfinge, que es tan vieja como el mundo mismo y habita en el desierto, y lo sabe todo; de los mercaderes, que caminan lentamente al lado de sus camellos, y llevan en las manos sartas de cuentas de ámbar; del rey de las Montañas de la Luna, que es tan negro como el ébano, y que adora a un enorme cristal; de la gran serpiente verde, que duerme en una palmera, y tiene veinte sacerdotes para alimentarla con pasteles de miel; de los pigmeos que navegan en un gran lago sobre grandes hojas planas, y están siempre en guerra con las mariposas.
     
    -Querida golondrina -dijo el Príncipe-, me estás contando cosas maravillosas, pero más admirable que ninguna otra cosa es el sufrimiento de los seres humanos. No hay ningún misterio tan grande como la miseria. Vuela sobre la ciudad, pequeña golondrina, y cuéntame lo que veas en ella.
     
    Así es que la golondrina voló sobre la ciudad, y vio a los ricos pasándoselo bien en sus casas hermosas, mientras que los mendigos estaban sentados a las puertas. Voló por callejuelas oscuras, y vio las caras pálidas de los niños hambrientos que miraban sin alegría alguna las calles negras. Bajo el arco de un puente dos niños estaban tumbados en brazos uno del otro intentando darse calor.
     
    -¡Qué hambre tenemos! -decían.
     
    -¡No podéis tumbaros aquí! -gritó el vigilante.
     
    Y se fueron a vagar bajo la lluvia.
     
    Entonces volvió volando la golondrina y contó al Príncipe lo que había visto.
     
    -Estoy recubierto de oro fino -dijo el Príncipe-; debes arrancarlo hoja por hoja y dárselo a mis pobres; los que viven siempre creen que el oro puede hacerles felices.
     
    Hoja por hoja, arrancó la golondrina el oro fino, hasta que el Príncipe Feliz se volvió mate y gris. Hoja tras hoja, llevó a los pobres el oro fino, y los rostros de los niños se volvieron más rosados, y reían y jugaban en la calle.
     
    -¡Ahora tenemos pan! -gritaban.
     
    Luego llegó la nieve, y después de la nieve vino la helada. Las calles parecían de plata, de tan brillantes y relucientes que estaban; largos carámbanos semejantes a dagas de cristal pendían de los aleros de las casas. Todo el mundo iba cubierto de pieles, y los niños llevaban gorros escarlata y patinaban sobre el hielo.
     
    La pobre golondrina tenía cada vez más frío, pero no quería abandonar al Príncipe, de tanto como le amaba. Picoteaba las migas de la puerta de la panadería cuando no estaba mirando el panadero, y trataba de entrar en calor batiendo las alas.
     
    Pero al fin supo que iba a morir. Sólo le quedaban fuerzas para volar hasta el hombro del Príncipe una vez más.
     
    -¡Adiós, querido Príncipe! -musitó-, ¿me permites que te bese la mano?
     
    -Me alegro de que te vayas a Egipto por fin, pequeña golondrina -dijo el Príncipe-; te has quedado aquí demasiado tiempo; pero debes besarme en los labios, pues te amo.
     
    -No es a Egipto a donde voy -dijo la golondrina-. Me voy a la Casa de la Muerte. La muerte es la hermana del sueño, ¿no es así?
     
    Y besó al Príncipe Feliz en los labios y cayó muerta a sus pies.
     
    En ese momento sonó un extraño crujido en el interior de la estatua, como si algo se hubiera roto dentro. Y en verdad el corazón de plomo había estallado partiéndose en dos. Ciertamente era una helada terriblemente fuerte.
     
    Al día siguiente, muy de mañana, paseaba el alcalde por la plaza acompañado de los concejales. Al pasar junto a la columna, alzó los ojos hacia la estatua.
     
    -¡Válgame Dios! ¡Qué aspecto tan descuidado tiene el Príncipe Feliz! -dijo.
     
    -¡Qué descuidado, efectivamente! -exclamaron los concejales, que siempre estaban de acuerdo con el alcalde.
     
    Y subieron a mirarlo.
     
    -Se le ha caído el rubí de la espada, le han desaparecido los ojos y ya no es de oro -dijo el alcalde-; ¡realmente, casi parece un mendigo!
     
    -¡Casi parece un mendigo! -dijeron los concejales.
     
    -¡Y hasta un pájaro muerto a sus pies! -continuó el alcalde-. Ciertamente tenemos que promulgar un bando prohibiendo a los pájaros que mueran aquí.
     
    Y el secretario del Ayuntamiento tomó nota de la propuesta.
     
    Así es que derribaron la estatua del Príncipe Feliz.
     
    -Como ya no es hermoso, ha dejado de ser útil -dijo el profesor de arte de la universidad.
     
    Luego fundieron la estatua en un horno, y el alcalde celebró una sesión de la corporación municipal para decidir qué iba a hacerse con el metal.
     
    -Debemos tener otra estatua, desde luego -dijo-, y ha de ser una estatua mía.
     
    -¡Mía! -dijeron los concejales.
     
    Y empezaron a discutir. La última vez que tuve noticias de ellos, estaban discutiendo todavía.
     
    -¡Qué cosa tan extraña! -dijo el capataz de la fundición-. Este corazón roto de plomo no se funde en el horno. Tenemos que tirarlo.
     
    Así es que lo tiraron a un montón de basura donde estaba también la golondrina muerta.
     
    -Tráeme las dos cosas más valiosas de la ciudad -dijo Dios a uno de sus ángeles.
     
    Y el ángel le llevó el corazón de plomo y el pájaro muerto.
     
    -Has elegido rectamente -dijo Dios-, pues en mi jardín del paraíso cantará eternamente este pajarillo y en mi ciudad de oro dirá mis alabanzas el Príncipe Feliz.

    No llencis les cartes d’amor |Joan Margarit|

    Tema: S E N T I R ~ 29/03/2008 19:41 ~ Hay 8 comentarios.

    20080323175706-no-llencis-les-cartes-d-amor.jpg
    Elles no t'abandonaran.
    Passarà el temps, s'esborrarà el desig
    -aquesta fletxa d'ombra-
    i els rostres sensuals, intel·ligents, bellissims,
    s'ocultaran en un mirall dins teu.
    Davallaràs encara,
    i perdràs, fins i tot, la poesia.
    El soroll fred de la ciutat als vidres
    anirà esdevenint l'única música,
    i les cartes d'amor que hauràs guardat
    la teva última literatura.

    Cuaderno de todo nº 1 |Carmen Martín Gaite| [apunte]

    Tema: P E N S A R ~ 30/03/2008 17:41 ~ Hay 5 comentarios.

    20080322213844-cuaderno-de-todo-n-1.jpgCasi nunca dejamos que un pensamiento nos habite por completo y que llegue en ramificaciones a donde tenga que ir. Siempre de un modo más o menos consciente lo vamos nosotros mismos guiando y amurallando; y al querer encauzarlo y poseerlo le quitamos su fuerza. Yo siento, casi físicamente a veces, las barreras que levanto contra los pensamientos, a los que pocas veces dejo el campo libre. Hay continuas tensiones nerviosas que les impiden su fluir adecuado.
     
    No debo asustarme de tomar apuntes. Nada es definitivo. Cuando se habla se dicen las mayores tonterías, y sin embargo es más fácil quedar satisfechos, creyendo haber comunicado algo a los demás. Pues ¿por qué un pedazo de papel, que después puede romperse, me ha de intimidar más que el rostro de otra persona?
     
    Quizá influye la tendencia de los demás a reflejar aquiescencia. Los demás le envalentonan y le lían a uno con su falta de crítica. Pero cualquier pensamiento a solas es más árido de levantar.
     
    Todos debiéramos apuntar nuestras reflexiones. No por lo que valgan, sino porque dan lugar a otras. Al decir apuntarlas no me refiero solamente a escribirlas en un papel, sino a tirar de ellas sin permitir que se esfumen, convirtiéndose en esas estrellitas de luz que preceden al sueño. Es un buen trabajo el de tirar de lo que se piensa, para aclararnos un poco entre todos.
     
    Se suelen achacar los males del mundo a la neurosis, a la angustia. Pero esta angustia no es sino un resultado. Resultado de no entenderse, de ahogar los pensamientos. Yo nunca sufro más que cuando siento la cabeza llena de pensamientos sin cocer, sin formular, y sé que están ahí, pero los disperso a manotazos por no sentir la bulla que forman. Pero siguen estando, y aunque me escape, cuando vuelvo a casa el ruido continúa. El único remedio racional es abrirles la puerta y darles salida por orden.

    Ser y estar |Mario Benedetti|

    Tema: S E N T I R ~ 31/03/2008 20:19 ~ No hay comentarios. Comentar.

    20080331202431-ser-y-estar.jpg
    Oh marine
    oh boy
    una de tus dificultades consiste en que no sabes
    distinguir el ser del estar
    para ti todo es to be
     
    así que probemos a aclarar las cosas
     
    por ejemplo
    una mujer es buena
    cuando entona desafinadamente los salmos
     
    y cada dos años cambia el refrigerador
    y envía mensualmente su perro al analista
    y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche
     
    en cambio una mujer está buena
    cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
    y la imaginas y la imaginas y la imaginas
    y hasta crees que tomando un martini te vendrá el coraje
    pero ni así
     
    por ejemplo
    un hombre es listo
    cuando obtiene millones por teléfono
    y evade la conciencia y los impuestos
    y abre una buena póliza de seguros
    a cobrar cuando llegue a sus setenta
    y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
    y consiga violar a la gioconda en pleno louvre con la vertiginosa polaroid
     
    en cambio
    un hombre está listo
    cuando ustedes
    oh marine
    oh boy
    aparecen en el horizonte
    para inyectarle democracia.

    ...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.

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