

Pone en la contraportada del libro: “Es mentira que ésta sea una novela sobre la muerte, sobre la experiencia de estar muerto o sobre la memoria de los difuntos, aunque algo de eso haya. No es mentira que este simulacro de vida sea una gran novela en la que la realidad y la ficción se entreveran para acercarnos a la verdad, y un relato que reflexiona sobre el arte de narrar el pasado -el arte, el juego de contar mentiras- y una subyugante novela sobre la credulidad, sobre las relaciones humanas y las mentiras que las anudan, sobre los ritos y los mitos, sobre la textura sentimental de la que estamos hechos.” Compré el libro porque me creí todas las mentiras que me contaban en la contraportada; jamás me he sentido tan orgulloso de ser tan crédulo. Mentira, la novela de Enrique de Hériz, es una novela estupenda, magistral, fantástica, y no miento.
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.