

-¿Dónde estás? -preguntó ella.
-¿Qué quieres? -respondió él.
-Bueno, quería saber cómo estabas... ¿dónde estás?
-Vamos a ver, si quieres saber cómo estoy, ¿qué importancia tiene dónde esté como estoy?
-¿No me lo quieres decir?
-¿El qué?: ¿cómo o dónde estoy?
-Es igual, nos vemos esta tarde donde siempre, adiós.
-Aquí te espero.
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.