

En medio de una tremenda tempestad, un barco zozobró cerca de la costa. Un hombre quiso lanzarse a salvar a los náufragos, pero sus compañeros se lo impidieron para evitar que el mar embravecido también lo devorara. Tiempo más tarde estalló otra tormenta. Nuestro hombre, sin que nadie lo viera, se lanzó entre las olas gigantescas, luchó durante horas y al fin, al borde del agotamiento, alcanzó la playa, feliz de haber, por fin, salvado a alguien.
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.