
1 de abril del 2000, the Cure actuaba en el todavía Palau d'Esports. Los teloneros, Love of Lesbian, sobrellevaban lo mejor que podían las idas y venidas de los que esperaban a que, por fin, se cerniera la oscuridad fuera y dentro del Palau. Ni siquiera me acuerdo de cómo sonaban, supongo que bien. Inmediatamente después comenzaron los preparativos en el escenario y de los altavoces surgió una melodía: Un sonido etéreo, unas variaciones mínimas que evolucionaban hasta inundarlo todo. Los minutos pasaban y ella seguía indefectiblemente presente, acunándome y preparándome para el éxtasis. Entonces desapareció cuando Robert Smith se adueñó del escenario con su mínima presencia de tan gran sombra. El concierto fue y yo estuve allí, después de eso qué puede haber importante. Al terminar, cuando las luces se encendieron, volvió ella, la melodía. Las notas que antes habían sido de ida ahora nos llevaban de vuelta. Es duro abandonar el paraíso....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.