
Su autobiografía fue un éxito rotundo, más que cualquiera de sus novelas. Todos estaban asombrados ante esa vida tan intensa que el autor relataba sin el menor recato. La crítica opinó que era su mejor obra, además de insinuar que más le hubiera valido dedicarse desde el principio a las biografías y los estudios históricos. Opinaban que, visto lo visto, lo suyo no era la ficción. Sin embargo, nadie daba la menor importancia al hecho de que en la autobiografía apareciese relatada la muerte y el entierro del autor....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.