
El feminismo no está acabado y no ha fracasado, pero es necesario que aparezca algo nuevo: la chica rompedora. El feminismo nos enseñó a ser más reflexivas y a descubrir la opresión, pero ahora se ve reducido constantemente a actuar a la defensiva y de manera reactiva. La chica rompedora es ofensiva y activa, jamás se siente culpable y nunca se justifica. No tolera las restricciones ni las actitudes sexistas. La próxima vez que un tipo te toque el culo, tenga una actitud prepotente, diga pestes de tu cuerpo y, en general, te trate como a una basura, olvídate de todas las consideraciones morales, olvídate de que le han inculcado el patriarcado y él también es una víctima, olvídate de los razonamientos y el debate. Simplemente, déjalo seco, al cabrón....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.