
Las expresiones de sabiduría orientales son tan ambiguas que permiten que cada uno encuentre la interpretación que necesita en ese momento (un ejemplo claro es el Ching o Libro de las Mutaciones), es decir, nos dicen de forma indirecta lo que ya sabíamos pero no queríamos creer, dando voz a nuestra intuición. Así que no me atrevo a interpretarla por ti, pero doy voz a Luis Racionero que sí lo hizo:
“Por este capítulo tuve yo conocimiento de Tao-Te-Ching. Al llegar a la facultad de urbanismo de Berkeley, el maestro de arquitectura Christopher Alexander nos recomendó que si queríamos entender el sentido profundo de la arquitectura leyésemos el libro de Lao-Tse, especialmente el capítulo 11.
La casa puede ser utilizada merced a que tiene puertas y ventanas que no son nada, espacio vacío. Igual sucede con vasijas o ruedas. Y así, igual que comprendemos la utilidad de lo que es, el vacío es tan importante como la forma material, eso es algo que la pintura paisajista china -especialmente de la época Sung- se esfuerza por expresar con el uso del espacio vacío en la composición del cuadro.”
AmkielEl primer concierto al que asistí en el conservatorio era un estudio sobre el silencio, de un grupo coral que si lo encuentro os diré el nombre. Aprendí una cosa, el silencio es mucho más que la ausencia de sonido (o música, en el ámbito en el que estábamos). Fue espectacular, sobrecogedor e inexpresable. Y raro, muy raro, ya que era el silencio expresado con voces y no con instrumentos
Eider