
De verdad el sexo ha tenido siempre el mismo valor: un rato. Antes se menospreciaba a la mujer de fácil entrega; ahora se la valora. Pero el acto en sí mismo sigue siendo de segunda fila; y comoquiera que la mujer -al sentirse valorada por su generosidad en darse- haya elevado el tema a rango superior, asistimos a una hipertrofia del tema del sexo del cual a no ser por las enfermedades disimuladas, harturas y cegueras a que ha dado lugar, bien poco tendría que decirse....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.