
Hay dos tipos de personas: las ganadoras y las perdedoras. Las primeras no son siempre las primeras pero las segundas siempre son las últimas, es decir, ganador es quien lo intenta y perdedor es quien no se atreve. Hasta aquí parece un resumen de manual barato de psicología americana, que podría serlo, pero lo chocante es que se aplique a una película en la que sale un homosexual suicida, un drogata sexagenario, un nihilista mudo, un fracasado de éxito, una madre desorientada, una niña del montón y una furgoneta escacharrada, y el resultado sea una película estupenda, amargamente divertida y muy recomendable de ver....y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.