

| En lo menos que humano la pregunta a lo humano se adensa hasta cegar los pulmones. Como una tos de lumbre, como una mancha de deseo que se dilata hasta velarlo todo. Ojos del animal, del deficiente refractan la total biografía del mundo hasta que se detiene el tráfico del corazón. Ese instante agárralo por si abrazo. |
...y ahora sonría, cierre el panfleto y váyase a vivir.